Escribo estas líneas para expresar mi profunda preocupación porque, sin querer desprestigiar ninguno de los deportes que se practiquen en esta ciudad, quiero manifestar mi malestar con el abandono de las familias que está sufriendo el voleibol en la ciudad.
Mi hija lleva unos años practicando este precioso deporte y cada año nos encontramos con el mismo problema, es imposible poder asistir a ver un partido de los/las pequeños/as, pero año tras año hablamos con los entrenadores para buscar una solución y siempre nos encontramos con la misma respuesta: no hay gradas y no se puede acceder al pabellón Díaz Flor, solo pueden acceder los deportistas.
Es una pena con la ilusión que les hace tanto a los pequeños como a los padres poder asistir a ver los jugar.
En cambio, y separados por una puerta, hay unas instalaciones que son de las mejores que hay en Andalucía (y me alegro mucho, pero ellos).
No pedimos unas instalaciones iguales, sino la simple posibilidad de ir a ver un partido de nuestros pequeños
La madre de una jugadora






