Ha vuelto a suceder. En esta ocasión el objetivo ha sido un agente de la Guardia Civil. La pasada madrugada su vehículo particular, modelo Citroen, quedó calcinado por completo en la barriada San Daniel.
El atentado se produjo en torno a las tres de la madrugada, cuando el o los autores de la quema reventaron parte del cristal delantero para, presumiblemente y según las primeras hipótesis, introducir algún tipo de pastilla para causar el incendio. Además rociaron la parte delantera del coche para acelerar aún más la generación de las llamas. A pesar de la rápida llegada de los Bomberos, las llamas terminaron por destrozar completamente el vehículo.
Ahora la Policía Nacional ya investiga lo ocurrido, después de que en la mañana de ayer el perjudicado interpusiera la oportuna denuncia en Jefatura. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) lo tiene claro. Lo que ha sucedido es algo más que un atentado contra un compañero. “Esto no es solo un ataque a los guardias civiles, lo es también a sus familias e hijos que viven atemorizados por lo que sucede”, denuncia. ¿Cómo explicarle a un hijo pequeño que a su padre le han quemado el coche por ser guardia civil o policía? A eso se debe enfrentar ahora este agente, el último de los perjudicados por un tipo de delincuencia que, de nuevo, empieza a cobrar fuerza en la ciudad.
“Estamos volviendo a los tiempos negros de antes. Queman coches a policías nacionales, locales, a guardias civiles... La seguridad ciudadana está de nuevo en alerta roja y a las quemas que se están produciendo se suman los tiroteos que vuelven a asomar”, añade la asociación, que recuerda el último tiroteo ocurrido hace hoy una semana en el que un coche y una moto protagonizaron una persecución a fuego cruzado.
En el caso de marras, la víctima es un agente de la Benemérita destinado en la práctica de diligencias; pero quienes están detrás de estos atentados atentan contra cualquier destino. No hace ni un mes que calcinaron el coche particular de un policía nacional que, curiosamente, había participado en una reconstrucción judicial de un tiroteo en la barriada del Príncipe.
“No estamos ante casos aislados, es evidente que los autores de estas quemas van hacia cualquier agente, buscan atacar a las fuerzas y cuerpos de seguridad, amedrentarles de alguna manera, porque esto no puede ser entendido como un hecho puntual sino como un atentado en toda regla”, señala la AUGC cuyo gabinete ya se ha puesto en marcha para apoyar al compañero en los trámites que debe seguir ahora tras la quema de su vehículo. AUGC advierte a los delincuentes que si su objetivo ha sido generar un daño económico al agente, se han equivocado porque detrás está el respaldo que desde hace años se presta a las víctimas de este tipo de hechos.
Tras lo sucedido en la madrugada del sábado y después de las distintas quemas sufridas por otros agentes (entre ellos tres pertenecientes a la UDYCO), la AUGC se ha planteado convocar una reunión con los sindicatos policiales para analizar lo que está ocurriendo y forzar a la adopción de una postura de plante ante esta delincuencia.
AUGC: “Que se convoque la Junta”
Ya no solo por la quema del coche de este guardia civil, sino por el repunte en materia de inseguridad que, dice la AUGC, se está produciendo, la asociación ha pedido que se convoque la Junta Local de Seguridad. Apunta directamente al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, que es quien debe convocarla, para sentar a la misma mesa a las distintas fuerzas de seguridad y plantear lo que está ocurriendo en Ceuta. “Que se convoque ya esa Junta Local de Seguridad y que se escuche a los sindicatos, a las asociaciones, que somos los que también podemos aportar la visión de cómo lo están pasando las familias de los agentes y qué pretenden hacer los delincuentes”, indica. De momento desde la Ciudad Autónoma no se ha dado este paso a pesar de la escalada existente.






