Los usuarios del Parque de Perros ubicado en los bajos de la Marina llevan meses reclamando que sus quejas, totalmente fundadas, sean atendidas. Unas quejas consistentes en que, incongruentemente, no pueden utilizar una zona que fue habilitada por la Ciudad para disfrute de quienes tienen mascotas porque se permite que buena parte
de la misma esté siendo ocupada por un particular. A las quejas en distintos medios de comunicación, se une ahora la presentación de un centenar de firmas y el aval de asociaciones como la de los Amigos de los Perros. Todo ello con un único fin, que la Ciudad deje de mirar hacia otro lado, deje de desatender las quejas legítimas de los ciudadanos y garantice la recuperación de un Parque cuyo funcionamiento adecuado permite además el cumplimiento con las normas de salud pública, ya que ahora mismo no se puede realizar una limpieza del lugar por culpa de esa ocupación del terreno. Quienes han suscrito esta protesta advierten de que por culpa de esta actitud negligente se está poniendo en peligro no solo a los animales sino también a las familias de quienes acuden al lugar, muchos de ellos acompañados de sus hijos pequeños. No se están desarrollando labores ni de desinfección ni desinsectación, además de impedirse que los dueños de animales poco socializados o de perras puedan hacer uso de una zona que se habilitó con el dinero de todos los ceutíes para que ahora está teniendo un uso particular. ¿Hasta cuándo esta permisividad y por qué? La Ciudad no puede continuar sin dar explicaciones sobre lo que está permitiendo que suceda.





