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Por otra parte, “la chatarra y restos inertes generan serios problemas de salubridad” en Arcos Quebrados
Hicham Abderraman Ahmed, presidente de la Asociación de Vecinos Agrupación-Norte Ángulo, explicó ayer que una quincena de vecinos “no han podido abonar todavía el recibo del agua” porque, cuando acudieron al Polifuncional del Príncipe Alfonso, se encontraron con que la Oficina de Atención al Ciudadano del Registro “estaba cerrada bajo llave pese a estar en horario laboral”.
La máquina para el pago de recibos se encuentra dentro de estas instalaciones en el Polifuncional y, si quieren pagarlo, “tenemos que acudir obligatoriamente a las oficinas del Morro o en el Ceuta Center”. Ante las “molestias” y el “coste por los desplazamientos”, Abderraman Ahmed solicitó una “solución lo antes posible”.
El Registro del Príncipe Alfonso está cerrado debido a “razones técnicas transitorias”, como informa una nota en la puerta. Unos motivos que se traducen, según este portavoz de la barriada, en que de los “dos trabajadores uno está de baja y el otro de vacaciones”.
Por otra parte, la Asociación de Vecinos Agrupación-Norte Ángulo solicitó que la entidad encargada del alumbrado público atienda “varias averías que están pendientes de arreglar desde hace un mes”. Este representante del vecindario lamentó que siempre le responden que “mandarán a alguien, pero nunca llega”. Los incidentes más urgentes consisten en que hay “varias farolas fundidas; cambiar otra de sitio y retirar dos cables que cuelgan sobre la carretera” de modo que los vehículos que circulan por el Ángulo “se enganchan con los cables si estos son altos o por la antena”. Abderraman Ahmed teme que alguien decida quitarlo por cuenta propia y cause daños mayores.
Por otra parte, Caballas se ha hecho eco de una nueva denuncia pública de los vecinos de Arcos Quebrados por el “lamentable” estado en el que se encuentra la zona. “Chatarra y restos inertes les están generando serios problemas de salubridad”, protestó la coalición. Además, los residentes consultados pidieron el asfaltado de los caminos porque, con la lluvia, los niños “llegan al colegio llenos de barro”.






