Punto y final a la historia. Al menos hasta que la justicia determine qué hacer en torno al caso abierto tras la detención de cuatro personas por su presunta relación con los robos de ordenadores en los colegios. Ayer mismo, el titular del juzgado de instrucción número 5 -que es el que estaba de guardia- determinó la puesta en libertad del último detenido que quedaba por ser entregado al juez. Se trata del ceutí A.A.M., quien negó tener algo que ver con esta trama. A él le detuvo la Policía Nacional después de que un individuo le hubiera identificado fotográficamente en la Jefatura Superior como la persona que le había vendido uno de los portátiles sustraídos semanas atrás de los colegios Santa Amelia y Reina Sofía. El detenido dijo ante el juez que desconoce quién es la persona que le acusa y por qué, ya que, indicó, nada tiene que ver con estos hechos. Dijo tener su trabajo, su horario laboral, y no dedicarse a estas prácticas.
El magistrado lo puso en libertad, al igual que días atrás otra juez, la del número 4 -que es la que instruye este caso- dejó en libertad al resto de detenidos presentados por la Policía: un marroquí llamado S.M. y dos menores (en este caso por el órgano judicial competente al considerar que no existían pruebas contra ellos). También el número 4 denegó la petición de entrada y registro solicitada por la Policía, que sospechaba de una vivienda en donde podían estar los ordenadores.






