Llevamos casi al final de los desfiles procesionales de la Semana Santa de 2012. Una Semana Santa que desde luego ha estado marcada por las lluvias, pero que por los menos durante el Domingo de Ramos, Lunes Santo, Martes Santo y Miércoles Santo ha permitido que los tronos salieran a la calle sin muchas dificultades para poder realizar sus recorridos penitenciales. La jornada del Viernes por tradición siempre ha sido una de las más castigadas por la lluvia, confiemos en que esta ocasión puedan realizar en la calle y mostrar el trabajo de preparación de doce meses. Que no se vean condenados a subir sus pasos sobre los hombros de los costaleros en el interior de sus respectivos templos. La esperanza es, por supuesto, lo último que se pierde, lo que sucede es que los pronósticos son difícilmente salvables, pero la confianza es la mejor compañera para estas cientos de personas que estarán desde primera hora de la mañana mirando al cielo.





