Los Bomberos volvieron a enfrentarse, de madrugada, a una nueva oleada de quemas provocadas en distintos puntos de la ciudad. Quemas que persiguen tender emboscadas a los integrantes del SEIS y a la Policía que los escolta. La situación, descontrolada desde hace meses, se torna cada vez más complicada ante la existencia de un factor desestabilizador que pretende el daño por el daño. Fíjense a dónde hemos llegado que ni la empresa de limpieza tiene depósitos para sustituir a los contenedores quemados. Por eso se habrán dado cuenta de que en su barriada hay menos que antes, porque van redistribuyendo los que quedan. ¿Qué empresa es capaz de soportar que en menos de dos meses le quemen casi 50 contenedores? Si hablamos de los vehículos la cifra es similar, algo inusual en cualquier otra ciudad del país pero que aquí se ha convertido en la tónica. Son atentados en toda regla que además persiguen atacar a las fuerzas de seguridad que acuden de escolta a los Bomberos (vaya ironía que el SEIS tenga que trabajar con escolta, a dónde hemos llegado normalizando algo que no lo es).
Las detenciones realizadas hasta la fecha no han servido para cortar la raiz del problema: sigue habiendo madrugadas de locura y se sigue detectando la presencia de jóvenes encapuchados, organizados a la perfección para conseguir el mayor daño posible.
A las quemas se suman los ataques al servicio público porque sí, arrojando piedras contra el autobús, provocando la suspensión de líneas. No sé ustedes si estarán en la misma línea de esa clase política empeñada en calificar todo esto de casos aislados. Por su culpa, por estas conclusiones tan erráticas y pueriles estamos así, porque en su día se tildó todo esto de niñatadas sin dar la importancia que tiene todo lo que sucede.
Hay barriadas en las que sus vecinos están asustados, tienen miedo, no se fían ya ni de alertar a las fuerzas de seguridad por lo que ven y lo que sucede porque están amedrentados ante un tipo de violencia que se ha ido de las manos completamente.
Estos son los graves problemas que nos afectan como ciudad, donde hay que estar todos a una buscando soluciones. Si no se adoptan medidas urgentes la situación no solo empeorará sino que correremos el riesgo de que colectivos profesionales se planten y se nieguen a hacer su trabajo porque ponen en riesgo su integridad física. Si los componentes no mueven un dedo por arreglar esto de inmediato lo vamos a lamentar.







Maniobras orquestadas por Marruecos utilizando a sicarios de Ceuta para desestabilizar la Ciudad con el fin de conseguir que los ceutíes de origen europeo nos marchemos. Esto forma parte de un todo.
Lo que está pasando es que hacéis efecto llamada, si publicarais menos estas cosas quizás no hicieran estas cosas por el simple hecho de que alguien siga voy a quemar un coche para que el siguiente dia lo vea en el periódico y vea lo orgulloso de lo k quizo. Es triste pero es así..