El Consejo de Ministros ha aprobado este martes, en segunda vuelta, el anteproyecto de la nueva ley antitabaco, una reforma que supondrá importantes cambios para fumadores y usuarios de cigarrillos electrónicos y vapeadores también de Ceuta.
La norma, que ahora comenzará su tramitación parlamentaria en el Congreso, amplía los espacios donde estará prohibido fumar o vapear, endurece las limitaciones sobre los nuevos productos relacionados con el tabaco y refuerza la protección de los menores.
El objetivo, según ha explicado la ministra de Sanidad, Mónica García, es adaptar la legislación a los nuevos hábitos de consumo y avanzar hacia una generación "libre de tabaco", además de cerrar las lagunas legales existentes respecto a dispositivos como los vapeadores o las bolsas de nicotina.
Terrazas, playas y piscinas pasarán a ser espacios sin humo
Uno de los cambios más destacados de la futura ley es la prohibición de fumar y vapear en numerosos espacios al aire libre.
Cuando la reforma entre en vigor, no estará permitido consumir tabaco ni productos relacionados en las terrazas de bares y restaurantes, playas marítimas y fluviales, piscinas de uso colectivo, instalaciones deportivas, parques nacionales, campus universitarios o marquesinas y andenes del transporte urbano, entre otros lugares.
La prohibición también alcanzará los recintos donde se celebren espectáculos públicos, incluidos conciertos, teatros o cines, incluso cuando se desarrollen al aire libre.
Asimismo, no se podrá fumar a menos de 15 metros de los accesos a edificios públicos, centros sanitarios, educativos, sociales, culturales, deportivos, museos, bibliotecas o parques infantiles.
Durante la presentación de la norma, Mónica García defendió esta medida asegurando que quien quiera disfrutar de una terraza debería poder hacerlo sin que el humo de otras mesas forme parte del ambiente.
Los vapeadores tendrán prácticamente las mismas restricciones que el tabaco
La reforma también equipara el tratamiento legal del tabaco convencional con los nuevos productos relacionados con la nicotina.
Esto afectará a cigarrillos electrónicos, vapeadores, bolsas de nicotina, productos elaborados con hierbas, como determinadas shishas, y cualquier dispositivo que imite o se asocie al acto de fumar.
Además, la venta de estos productos quedará limitada a establecimientos especializados, que deberán cumplir los requisitos que posteriormente fijará una orden ministerial.
El texto finalmente aprobado no incorpora por ahora la prohibición de los vapeadores desechables de un solo uso, ya que el Ministerio de Sanidad prevé introducir esta medida durante la tramitación parlamentaria, una vez exista una regulación europea al respecto. Tampoco incluye, por el momento, el empaquetado genérico.

Prohibido fumar siendo menor de edad
Otra de las novedades es que la futura ley prohibirá expresamente el consumo de tabaco y de productos relacionados a los menores de 18 años, no solo su venta o suministro.
Según explicó el Ministerio de Sanidad, esta medida responde al incremento registrado en el uso de cigarrillos electrónicos entre adolescentes. De acuerdo con la encuesta sobre consumo de drogas en enseñanzas secundarias de 2025, el porcentaje de jóvenes de entre 14 y 18 años que utiliza estos dispositivos ha pasado del 14,9 % en 2019 al 27,1 % en 2025.
Las infracciones cometidas por menores podrán conllevar sanciones para sus progenitores, con multas a partir de 200 euros, aunque estas podrán sustituirse por trabajos en beneficio de la comunidad.
Más restricciones a la publicidad y multas de hasta 600.000 euros
La reforma también endurece las normas sobre publicidad, promoción y patrocinio de todos los productos relacionados con el tabaco.
Las limitaciones se extenderán a cualquier medio o soporte, incluido internet y las máquinas expendedoras, y tampoco se permitirá que los estancos o establecimientos especializados exhiban carteles visibles desde el exterior.
Además, los programas de televisión, contenidos audiovisuales o vídeos no podrán mostrar a presentadores, colaboradores o invitados fumando o utilizando productos relacionados con el tabaco.
En cuanto al régimen sancionador, el anteproyecto actualiza las infracciones y las cuantías económicas, que oscilarán entre 200 y 600.000 euros, dependiendo de la gravedad de cada caso.
Asimismo, una vez la ley sea aprobada definitivamente, los responsables de los espacios afectados dispondrán de dos meses para adaptar la señalización que informe de la prohibición de fumar o vapear.
La ley inicia ahora su recorrido parlamentario
Con la aprobación del anteproyecto por parte del Consejo de Ministros, la reforma de la ley antitabaco comienza ahora su tramitación en el Congreso de los Diputados, donde podrá incorporar modificaciones antes de su aprobación definitiva.
Junto a todas estas medidas, el texto recupera además el Observatorio para la Prevención del Tabaquismo, un órgano de coordinación que había sido suprimido en 2014 y que tendrá como función realizar el seguimiento de las políticas públicas en esta materia y establecer objetivos para reducir el consumo de tabaco y de los nuevos productos relacionados con la nicotina.







Y los que pagarán los grandes beneficios de los impuestos del tabaco serán todos, fumen o no. El estado no pierde ese dinero