La Autoridad Judicial de Ceuta ha ordenado el ingreso a prisión de a uno de los implicados en el atraco a punta de pistola sufrido por un taxista en la zona de Arcos Quebrados.
Un suceso que ha vuelto a poner el foco en la inseguridad que denuncian desde hace meses los vecinos de esta barriada y el sector del servicio público.
El hombre que ya se encuentra en prisión preventiva es el considerado coautor del robo, mientras que el individuo que portaba el arma continúa en busca y captura, según han confirmado fuentes policiales.
Los hechos, cómo se produjeron
Los hechos ocurrieron cuando la víctima, que se encontraba prestando servicio, acudió a una llamada que solicitaba un taxi, sin sospechar que se trataba de una emboscada. La petición no procedía de clientes reales, sino de personas que habían planificado el asalto con antelación.
Al llegar al lugar indicado, uno de los autores se sentó en el asiento trasero, con el rostro cubierto y una pistola, con la que encañonó al conductor. El otro implicado, ahora detenido, ocupó el asiento delantero y le exigió que entregara todo el dinero que llevaba encima, tras lo cual ambos se dieron a la fuga.
Concretamente, los atracadores consiguieron sustraerle al taxista 150 euros, la recaudación del día.
Un método que se repite
No es la primera vez que se produce un robo de estas características, ya que este tipo de delincuentes suelen hacerse pasar por clientes para captar a profesionales del taxi y apoderarse de su recaudación, aprovechando la sorpresa y la falta de margen de reacción de las víctimas.
En este caso, los autores actuaron con la intención de que no existiera defensa alguna, utilizando un arma de fuego para intimidar al conductor y asegurarse de que el robo se produjera sin resistencia.
La oscuridad como aliada
El atraco se produjo además en Arcos Quebrados, una barriada que lleva meses denunciando la falta de alumbrado público. Los vecinos aseguran que esta situación genera un entorno propicio para la delincuencia, al ofrecer cobertura a quienes actúan al amparo de la oscuridad.
Desde la zona ya se había advertido del temor vecinal ante la ausencia de luz, alertando de que podían producirse situaciones peligrosas. En ese contexto de oscuridad prolongada, los delincuentes habrían encontrado el escenario adecuado para perpetrar el asalto a un trabajador del taxi.






