Doña Fátima Hamed, diputada de la Asamblea de Ceuta por la coalición caballas, ha descubierto bien pronto que el papel lo aguanta todo. Así, en su último artículo publicado en el Faro de Ceuta, asegura que el Partido Popular busca la imagen de pluralidad cultural cuando llegan las elecciones, por una simple cuestión de marketing.
Bien. Tiene todo el derecho del mundo a decirlo e incluso a creérselo, pero eso no lo convierte en cierto. De hecho esta afirmación se incardina dentro de la cesta de desprecios a los que la coalición caballas nos tiene acostumbrados a los ceutíes y, especialmente, a todos aquellos que libremente deciden sumarse o apoyar el proyecto político que defendemos desde el Partido Popular. Y es que nadie, a ver si lo entiende la Sra. Hamed de una vez, es propiedad de nadie por razones de la práctica privada de una determinada confesión religiosa.
Pero puestos a especular sobre la intención de cada cual, o sea, siguiendo su estrategia argumental, ya somos unos cuantos los que pensamos, que la coalición caballas, no es más que el incierto resultado de una operación de marketing ideada por su líder y que no tiene más finalidad que aparentar que la UDCE es algo más que un partido que sólo defiende (a su manera, claro) los intereses de una parte de la población ceutí.
Y como decía Baltasar Gracián, que lo bueno si breve, dos veces bueno, termino diciéndole a la Sra. Hamed, que no conozco a nadie que no tenga prejuicios. Desde luego los de ella, están claramente explicitados en su propio artículo.
(*) El Vicesecretario de Comunicación del PP de Ceuta.