El hecho de pasar buena parte de los días de tu vida en una ciudad tan pequeña y con un poder tan mal distribuido es que anima a la proliferación de los pequeños dictadores de pueblo. Son aquellos que se apoyan en ser ‘amigos de’ para amenazar y, desgraciadamente en muchas ocasiones, cumplir sus promesas. Sí, porque aquí el chantaje se convierte en ley y sí, porque aquí cualquier individuo elevado a ser asesor de un asesor que a su vez se dedica a cortejar a un concejal de pueblo se cree alguien. Así nos va.
Resulta que los hay que se dedican a hacer amenazas en público usando las oportunas ‘recomendaciones’, aunque estas sean falsas. La estrella es aquella de ‘vas a perder tu trabajo porque yo soy amigo de...’. Y lo más gracioso es que ese ‘amigo’ puede ser un empresario con chalé, premiado por la fortuna -bella casualidad- de conseguir cuantiosas adjudicaciones que, de Algeciras para arriba, sería un don nadie pero aquí termina convertido en un semi-dios, incluso con derecho a invitación a esos actos tan curiosos en los que al alcalde y a la delegada se le suman el vicario, el comandante general y toda la parentela habida y por haber. Sí, somos diferentes.
Aquí hay quienes terminan creyéndose un semi-dios solo por ser el amigo del amigo del amigo...
Lo que ya no resulta gracioso es cuando realmente se cumplen esas amenazas y el amigo del amigo del protegido de un pez gordo de pueblo termina jugando con el pan de trabajadores, termina provocando que haya negocios que no levanten cabeza o que haya bendecidos y odiados. Provoca que haya quienes se convierten en los mejores profesionales que ganan todo lo habido y por haber mientras que hay quienes terminan afectados por un virus solo por no haber tragado.
El poder, torcido en la peor de sus formas, provoca este tipo de situaciones y penurias
Así sucede y así pasa. Y así se cuentan las andanzas y las penurias, las buenas noticias y las malas, los emprendedores y los tocados por la varita de la desgracia. El poder, torcido y amenazante en la peor de sus formas, termina consiguiendo estos fines siempre y cuando hay quienes lo consienten y quienes sencillamente callan por omisión.







Creo que esto siempre ha existido en ese Apocalipsis moral y cultural que es Ceuta. Durante el franquismo era igual: compadreo, arbitrariedad, chuleo... Y la mentalidad colectiva sigue igual. Pero cuando la "Perla del Mediterraneo" (sic) caiga como un platano maduro, en manos del vecino pais y ya no haya mas que una poblacion residual autenticamente ceuti, de adopcion o no, ese problema sera resuelto.
Como no hay solucion, vd. y otras gentes clarividentes deberian publicar una cronica humoristica. De humor negro por supuesto: "ex vitio alterius sapiens emendat suum" , Emmendarse a si mismo puede en estos casos desembocar en el "mas vale reir que llorar".
Callan por omisión? Releer antes de publicar es obligatorio. Si una así publicas una tontería entonces....no es omisión es otra cosa.