Las malas condiciones de unas tuberías son la razón de que en la barriada de Poblado de Regulares decenas de vecinos se lamenten a diario de que “ni siquiera podemos respirar o abrir las ventanas porque esta peste no nos deja vivir”. La rotura de un conector unos metros más abajo, según han explicado los técnicos a los vecinos, provoca que se desborden las aguas fecales en la zona, que termina cada día inundada e intransitable a pesar de que “damos aviso constantemente pero finalmente la cuba resuelve el problema momentáneamente porque como no se repara de raíz, vuelve a saturarse todos de aguas fecales y pasa de nuevo lo mismo y los vecinos están ya cansados de vivir así”, explica el presidente de la barriada, Alí Hamido, junto a varios de los vecinos. “Vivimos entre mierda con perdón”, lamentan unas ancianas mientras esperan la solución al problema.






