Quisiera expresar el malestar que compartimos muchos vecinos y bañistas por el lamentable estado en el que se encuentran las playas del extrarradio, especialmente las de Calamocarro y Benzú. Año tras año sufrimos una enorme acumulación de algas y una evidente falta de limpieza y mantenimiento, lo que dificulta disfrutar de un espacio que debería estar en condiciones dignas para todos.
Lo más llamativo es la diferencia de trato entre las playas del extrarradio y las del centro. Basta con visitarlas para comprobar que el mantenimiento no es el mismo. Mientras unas reciben una atención constante, otras permanecen durante días o semanas con grandes cantidades de algas y una imagen de abandono que perjudica tanto a los vecinos como a quienes nos visitan.
Lo curioso es que esa diferencia desaparece cuando llegan las elecciones. A la hora de pedir el voto, no existen ciudadanos de primera y de segunda; todos somos igual de importantes. Sin embargo, una vez pasan las urnas, parece que los barrios y sobre todo las playas del extrarradio dejan de ser una prioridad.
No pedimos privilegios, solo igualdad. Las playas del extrarradio forman parte de nuestra ciudad y merecen el mismo cuidado, la misma limpieza y la misma atención que las del centro. Esperamos que esta situación deje de repetirse y que el Ayuntamiento actúe para garantizar un mantenimiento digno de todas las playas, sin distinciones.






