Más de 60 trabajadores están desarrollando labores de mantenimiento y conservación de las Murallas Reales, una joya del patrimonio local a cuyo beneficio directo se está orientando el trabajo desarrollado por los contratados en uno de los Planes de Empleo que organiza la Ciudad.
Los trabajos, necesarios para que las Murallas puedan lucir como debe, se completan con las actuaciones que ya en su día llevaron a cabo talleres de empleo. Durante 9 meses, los beneficiados en este programa que comenzó el pasado 6 de julio, atenderán los problemas que el paso del tiempo han hecho asomar en lo que constituye el auténtico símbolo referente de la ciudad. Si destacado es el objetivo enmarcado en este plan, también lo son otros que se han aplicado para futuras actuaciones y que se irán desarrollando en los próximos meses. Bien es cierto que en otras etapas se ha criticado la efectividad de algunos de los planes de empleo que había preparado la administración, puesto que no se le encontraba sentido a la función que los seleccionados llevaban a cabo. El error en la designación del objetivo termina teniendo sus consecuencias negativas con la puesta en marcha de programas que no carecen de sentido alguno. En este caso, todo lo contrario. Las Murallas estaban ofreciendo una imagen que no era la adecuada y que incluso podía repercutir de forma negativa en la imagen dada al turismo que llega de fuera y que tiene en este punto una de sus paradas obligadas.





