El acusado se enfrenta además al pago de una multa de 1.350 euros. El chico negó haber golpeado a los agentes.
El magistrado del juzgado de lo Penal número dos dejó ayer visto para sentencia el juicio celebrado contra un joven acusado de cometer un delito de atentado y tres faltas de lesiones. El Fiscal solicita en su contra dos años y medio de prisión y una multa de 1.350 euros en total. Por su parte, la defensa pide la libre absolución de su patrocinado.
Los hechos por los que el joven se sentó en banquillo de los acusados tuvieron lugar el pasado día 16 de septiembre en la comisaría de la Policía Nacional. Según el relato de hechos, la Policía Local le detuvo por estar indocumentado cuando se encontraba en la Marina Española causando algunas molestias a los viandantes. Los diferentes agentes que participaron en la vista oral -hasta cuatro- relataron que todo fue normal hasta el momento de intentar meterlo en el calabozo. En ese instante, según los policías, el chico se negó y comenzó entonces un altercado en el que resultaron lesionados un buen número de agentes.
A preguntas de las partes, el acusado negó haber golpeado o insultado a los policías, aunque reconoció que se negó a entrar en el calabozo. Según su versión, ante su negativa comenzaron a pegarle hasta lograr introducirlo en el calabozo, lo que le situaría a él como la víctima del caso.
Contrariamente a lo dicho por el joven, la totalidad de los agentes aseguró que el acusado se alteró y comenzó lanzar patadas y puñetazos a todo el que se ponía a su alrededor llegando a agarrarse a las piernas y brazos de los policías con tal de no ser introducido y causando diferentes lesiones a los agentes. En el relato de los policías, el acusado llegó a quitarse el cinturón y a usarlo para intentar golpearles.
Finalmente, según los miembros de la Policía Nacional y Local que depusieron en el juicio, tuvieron que utilizar la fuerza para reducir al joven y lograr meterlo en el calabozo. Igualmente, todos los participantes aseguraron que el chico había sufrido un cambio muy extraño y radical de actitud durante su detención.
El Fiscal se basó en la declaración de los policías para sostener su acusación, mientras que la defensa aseguró que el acusado simplemente se negó a entrar en el calabozo y que jamás tuvo la intención de agredir a los agentes.






