Las redes sociales vuelven a servir de acogida para una nueva historia de un niño marroquí que necesita de tratamiento médico urgente.
El menor, de 16 años, ingresó en el hospital con un cuadro de fiebre pero ahora la dirección de Ingesa confía en darle el alta médica a pesar de que la familia del niño ha advertido de que requiere de un trasplante urgente. Ingesa responde que “si necesita o no un trasplante u otro tipo de intervención que no requiera de carácter urgente, deberá tratarse en su país de origen”. Es decir, se aplica la misma regla que con otros marroquíes que han ingresado en el clínico civil con distintas enfermedades que requerían de intervenciones pero no entraban dentro del ámbito de las urgencias.
La decisión ya ha motivado reacciones en los foros abiertos y la implicación de las entidades que siempre responden a este tipo de historias como Enfermeros Sin Fronteras, que ha conseguido, desarrollando varias campañas solidarias, reunir fondos para operar a menores en Rabat. Así sucedió con el pequeño Nizar, operado de un tumor en la cabeza gracias a la recaudación de fondos y colectas particulares.
El menor lleva un par de semanas ingresado en el Hospital Universitario e Ingesa señala que en el momento en que experimente una mejoría se le dará de alta, lo que ha llevado a la familia a reclamar la ayuda para que el menor pueda recibir atención médica urgente y el trasplante de hígado que necesita.





