Desde hace décadas AEGC viene reclamando leyes, medios técnicos y humanos para combatir el narcotráfico especialmente en las costas andaluzas y advertíamos sobre la peligrosidad de estas organizaciones criminales, también sobre los medios que tenían y sus estructuras bien organizadas.
Una y otra vez reclamábamos a los distintos gobiernos la necesidad de ilegalizar las planeadoras, porque solo se utilizaban para esta actividad delictiva y, por tanto, no tenía sentido no legislar para prohibir la herramienta principal de estas organizaciones. Desconocemos por que se tardó tanto en legislar sobre esta materia.
Nos costó conseguir una ley que prohibiera las narcolanchas, pero dejaron en el aire penalizar su infraestructura invisible, pero letal, porque sin ellos sería imposible realizar los transportes de drogas. Son los conocidos como petaqueros. Delincuentes encargados de suministrar combustible y víveres a las narcolanchas en alta mar. Son la intendencia de los narcotraficantes.
Hoy celebramos la ley que penaliza esta actividad y lo hacemos por dos razones, una porque se penaliza un eslabón importante de estas organizaciones y se acaba con un vacío legal que les permitía colaborar con los narcotraficantes sin riesgo de acabar en la cárcel.
La segunda, porque esta ley permitirá a las Fuerzas de Seguridad del Estado atacar a estas estructuras en las propias guarderías de combustible y, por tanto, es un paso muy importante para asfixiar el transporte y motor de estas organizaciones criminales.
Hasta la entrada de esta ley, si se intervenía una embarcación o vehículo con 50 garrafas de gasolina, se enfrentaba a una sanción administrativa o una falta menor convirtiendo esta actividad en una forma de ganar mucho dinero sin riesgo y, por tanto, una salida para muchos jóvenes que veían la posibilidad de ganar mucho arriesgando muy poco. Ahora la cosa se complica y se exponen a penas de entre tres a cinco años. Se acabo la impunidad.
Desde AEGC aplaudimos esta nueva herramienta para combatir a las organizaciones criminales, pero insistimos en la necesidad de dotar de medios y leyes para acabar con la fea postal de ver a narcolanchas protegidas de la mala mar esperando que finalice el temporal para continuar con sus fechorías. Una postal que deja en muy mal lugar a nuestros responsables políticos.
Desde AEGC no nos cansaremos de reclamar más jueces, fiscales y guardias civiles para poner en jaque a unas organizaciones criminales que atentan contra la salud de nuestros hijos, que destruye a millones de familias, que llenan las calles de inseguridad y ponen en cuestión al propio estado de derecho.
La gente decente de este país se lo merece.






