El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha trasladado este viernes desde el Palacio de la Asamblea de Ceuta el respaldo del Ejecutivo a la ciudad tras la crisis migratoria registrada en las últimas horas y ha asegurado que el Estado empleará "todos los recursos" a su alcance para recuperar la normalidad.
Tras estar en la frontera del Tarajal y posteriormente mantener una reunión con el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las Fuerzas Armadas, el jefe del Ejecutivo quiso enviar un mensaje de apoyo a la población ceutí.
Sánchez comenzó su comparecencia reconociendo el difícil momento que atraviesa la ciudad y aseguró que "toda España está con Ceuta".
En este sentido, afirmó que el Gobierno es consciente de la "situación de angustia" que viven los ceutíes desde el inicio de la crisis y reiteró el compromiso del Ejecutivo con la Ciudad Autónoma.
El presidente fue especialmente contundente al definir lo ocurrido como "un ataque" y "una violación de la integridad territorial de España".
"Ceuta es una ciudad española y lo sucedido merece todo nuestro rechazo y toda nuestra condena", manifestó, extendiendo también su preocupación por la situación vivida en Melilla, aunque señaló que la crisis ha tenido una mayor dimensión en la ciudad ceutí.
Durante su intervención, Sánchez anunció que el Gobierno reforzará todas las capacidades del Estado para garantizar la seguridad y la convivencia en Ceuta.
Recordó que durante los últimos años se ha incrementado en torno a un 10 % la plantilla de la Guardia Civil y de la Policía Nacional en la ciudad y confirmó el envío de unos 400 agentes adicionales, además del despliegue del Ejército de Tierra y de medios de la Armada.
El jefe del Ejecutivo sostuvo que el objetivo es mantener una presencia reforzada en calles y puntos sensibles de la ciudad para ofrecer tranquilidad a la población mientras se normaliza la situación.
Asimismo, destacó que el actual Gobierno ha realizado importantes inversiones en Ceuta y defendió que ningún otro Ejecutivo había destinado tantos recursos estatales a la ciudad.
En relación con el origen de la crisis, Sánchez atribuyó la llegada masiva de inmigrantes irregulares a la interpretación que, según afirmó, las mafias dedicadas al tráfico de personas han realizado de una reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en frontera.
Según explicó, esa interpretación se difundió rápidamente entre las redes de tráfico de seres humanos, provocando la avalancha registrada desde el jueves.
El presidente explicó que el Ministerio del Interior ya había previsto la habilitación de un Centro de Atención Temporal a Extranjeros (CATE) para agilizar la identificación y tramitación de los expedientes, aunque reconoció que la magnitud de los acontecimientos ha superado las previsiones.
Entre las medidas anunciadas figura la instalación de boyas en el espigón fronterizo, una actuación que, según indicó, pretende facilitar el cumplimiento de la sentencia del Tribunal Supremo mediante la creación de una barrera física que permita ejecutar las devoluciones en frontera con mayor seguridad jurídica.
Además, aseguró que el Gobierno trabaja para acelerar los expedientes de expulsión y las repatriaciones de quienes han entrado irregularmente.
En paralelo, confirmó que se mantiene una cooperación permanente con Marruecos para facilitar esos retornos y combatir a las mafias dedicadas al tráfico de personas, a las que responsabilizó de poner en riesgo la vida de numerosos jóvenes. Sánchez lamentó también las víctimas mortales registradas durante esta crisis en la frontera.
Durante buena parte de su comparecencia, el presidente defendió la política migratoria desarrollada por el Ejecutivo en los últimos años.
Según expuso, esta se apoya en cinco ejes fundamentales: la protección de las fronteras, la lucha contra las mafias mediante la cooperación con los países de origen y tránsito, las políticas de integración, el desarrollo del Pacto Europeo de Migración y Asilo y la cooperación internacional para favorecer el desarrollo económico de los países africanos.
En este sentido, recordó que durante los últimos años las llegadas irregulares a España se habían reducido de forma sostenida y cifró ese descenso en torno al 36 % durante 2026 y al 40 % en 2025, por lo que calificó la situación vivida en Ceuta como un episodio excepcional que rompe la tendencia registrada hasta ahora.
Sánchez insistió en que el objetivo inmediato pasa por recuperar la normalidad en la ciudad sin perder de vista la necesidad de estudiar posibles modificaciones legales que permitan reforzar el sistema de devoluciones en frontera tras la interpretación de la sentencia del Tribunal Supremo.
Durante el turno de preguntas, el presidente respondió a una cuestión sobre el calendario previsto para las devoluciones de los migrantes y la forma en que se llevarán a cabo.
Sánchez afirmó que la prioridad es que las salidas se produzcan "cuanto antes". Explicó que, además de los expedientes administrativos, se está informando a los migrantes que permanecen repartidos por distintos puntos de la ciudad de que pueden regresar voluntariamente a Marruecos a través de la frontera ya reabierta.
Preguntado también por la cooperación marroquí y por la situación de los menores, el presidente defendió que las relaciones con las autoridades del país vecino han sido "constantes, fluidas y razonables", diferenciando esta crisis de la vivida en 2021.
Asimismo, aseguró que la reciente reforma del marco legal proporciona más herramientas para gestionar la situación de los menores no acompañados y reiteró que el Ejecutivo trabajará con las comunidades autónomas y con Marruecos para afrontar esta realidad.
Antes de concluir su comparecencia, Sánchez anunció que el ministro del Interior permanecerá en Ceuta durante los próximos días para seguir de cerca la evolución de la crisis.
Además, avanzó que el Gobierno estudiará medidas de apoyo para los pequeños comercios afectados por la situación y volvió a trasladar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía, asegurando que el Estado actuará para garantizar la seguridad, la convivencia y la recuperación de la normalidad en la ciudad.
A su llegada al Palacio de la Asamblea para reunirse con el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, han sido abucheados y recibidos a gritos por los ceutíes que se encontraban concentrados en las proximidades. Al grito de "Pedro Sánchez, hijo de puta" y ante un fuerte dispositivo policial, se han vivido momentos de tensión.
He dedicado más de cincuenta años de mi vida a la defensa de los derechos…
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Verguenza que este ahi el Delegado, no hicieron nada…
Me gusta la fruta