El exministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, aquel a quien su ángel de la guarda, Marcelo, le ayudaba a aparcar, dice que tenemos que pedir perdón. Que tenemos que disculparnos después de que el TEDH haya avalado las devoluciones en caliente por la cantidad de críticas vertidas contra esas prácticas. Fernández Díaz, el de las versiones inverosímiles sobre el 6F, el ministro que dejó con el culo al aire a los guardias civiles procesados en esta causa, dice ahora que hay que pedir perdón porque “le dijeron de todo” por ordenar esas devoluciones. Normal que el exministro, el que ahora escribe memorias para contar las verdades que en su día quedaron ennegrecidas, se sienta dolido porque siendo el titular de Interior se le pidieran explicaciones por lo que pasaba en las vallas de Ceuta y Melilla.
El exministro debería, primero, preguntar al TEDH por qué ha cambiado de criterio, pasando de condenar a España por las devoluciones en caliente a avalarlas. Quizá la Gran Sala debería responder por qué lo que antes suponía un atentado contra los derechos humanos ahora no lo es, hasta el punto de que se considera que el inmigrante tenía otras vías para entrar en España que saltar la valla. Yo, todavía, no las conozco para la población subsahariana.
Pero sí, debe ser que hay que pedir disculpas al señor Fernández Díaz. Él en cambio no debe hacerlo, con decir que con las devoluciones en caliente se “aportaba legalidad” y se daba “soporte legal” a los guardias civiles se queda tan pancho. No sé a qué soporte legal se refiere, de qué seguridad habla, porque de todas aquellas devoluciones se hacían responsables los propios guardias civiles encomendados a ejecutarlas, no un Ministerio de Interior cuyos responsables nunca han aparecido en los papeles judiciales ni ha tenido que comparecer ante un juez, ni han tenido bloqueado cualquier tipo de promoción.
Ahora, jubilado, con viajes del Imserso promocionales a Ceuta, el exministro podría venir a fotografiar de nuevo el espigón del Tarajal que nunca arregló y, de paso, charlar con todos los agentes a los que, asegura, su Ministerio daba soporte legal para ver si realmente, alguna vez, sintieron que a ellos también les ayuda el ángel Marcelo a aparcar sus coches al lado de la valla, bajar a personas enredadas en las concertinas y entregarlas a Marruecos como usted ordenaba que se hiciera, señor exministro.







Estoy de acuerdo con la editorial.es mas, si PP va a pasar un temporada grande en la alternativa es debido a individuos como este señor y su jefe de filas. Ahora todo bien; los que sufrieron no tuvieron el mas mínimo apoyo ni por él ni por el gobierno que representaba. Si recurrieron fue porque nunca pensaron en la vía de la moción de censura.