La emoción, el respeto y los aplausos marcaron este lunes la despedida de un veterano agente de la Policía Nacional destinado en Ceuta, que ha puesto fin a una trayectoria profesional de 44 años de servicio. Paco Martín Cabello se despide de la Jefatura Superior del CNP tras un gran trabajo a sus espaldas.
Sus compañeros de distintas unidades quisieron rendirle homenaje formando un pasillo de honor a su salida, un gesto sencillo pero cargado de significado para quien ha dedicado casi toda su vida a la seguridad pública.
El agente, natural de Málaga, llegó a Ceuta en el año 2006, ciudad en la que ha desarrollado una parte fundamental de su carrera. Durante estos años se ha ganado el respeto, el cariño y la admiración de quienes han trabajado a su lado, no solo por su profesionalidad, sino también por su cercanía y compromiso con el servicio.
En el momento de su jubilación, ocupaba el puesto de Jefe de la Brigada Provincial de Policía Científica, una responsabilidad que refleja la confianza, la experiencia y la capacidad de liderazgo acumuladas tras décadas de dedicación dentro del cuerpo.
Una carrera marcada por la responsabilidad
Antes de asumir la jefatura de la Policía Científica, el ahora jubilado desempeñó distintos cargos de gran responsabilidad dentro de la estructura policial. Entre ellos, ejerció como secretario General y jefe de la Unidad de Régimen Disciplinario y Jurídico, donde destacó por su rigor, su sentido de la justicia y su profundo conocimiento del funcionamiento interno del cuerpo.
También estuvo al frente como jefe de sección de Policía Judicial, participando en investigaciones complejas y aportando su experiencia, criterio profesional y capacidad de coordinación con otras unidades. Su trayectoria refleja un recorrido amplio por distintas áreas clave de la organización policial.
Otra de sus etapas destacadas fue como jefe del DNI, un puesto en el que mantuvo un estrecho contacto con la ciudadanía, consolidando una reputación basada en la eficacia, la responsabilidad y el trato cercano con los ciudadanos.
Un adiós cargado de reconocimiento
El homenaje vivido este lunes en dependencias policiales fue un momento de agradecimiento colectivo. Compañeros de distintas unidades se alinearon para formar un pasillo humano, acompañándolo con aplausos mientras abandonaba el lugar donde ha trabajado durante años, en una escena cargada de simbolismo y compañerismo.
Además de su trayectoria policial, el agente es licenciado en Psicología, una formación que muchos compañeros destacan como clave en su manera de entender el liderazgo, la gestión de equipos y la resolución de situaciones complejas dentro del servicio.
Con su jubilación se cierra una etapa de cuatro décadas de servicio, pero queda el legado de un profesional que ha dejado huella en Ceuta, en la Policía Nacional y, sobre todo, en los compañeros que tuvieron la suerte de trabajar a su lado.
Un adiós que no solo marca el final de una carrera, sino también el reconocimiento a toda una vida dedicada al servicio público.






