Los asesores de Juan Vivas y la Consejería de Medio Ambiente, al parecer, no leen la prensa. Además de eso, pasan de todo, o casi todo.
Me explico: el pasado 22 de septiembre publiqué en este medio —página web, edición impresa, Facebook e Instagram— un artículo acompañado de fotos sobre el lamentable estado de abandono en que se encuentra el parque de la barriada de San Antonio.
El Ayuntamiento, a través de su Consejería de Medio Ambiente, no ha hecho absolutamente nada. El parque sigue totalmente abandonado y no ha aparecido ni un solo jardinero.
Para no perder más tiempo, y visto el caso que hacen, copio aquí lo que escribí el 22 de septiembre, porque nada ha cambiado. También publico las mismas fotos, ya que todo sigue igual.
El parque de San Antonio, abandonado por el Ayuntamiento.
La única zona que tiene el barrio de San Antonio para que jueguen los niños y se reúnan los mayores es un parque completamente abandonado por el Ayuntamiento. Un parque que costó un buen dinero construir.
El abandono llega hasta tal punto que carece totalmente de mantenimiento.
No hay ningún jardinero asignado que se encargue diariamente de mantener el parque en buenas condiciones.
La falta de riego de las plantas y los árboles es total: no se riegan ni un solo día al año, y las plantas terminan secándose.
Las palmeras llevan tanto tiempo sin podarse que dan auténtica pena verlas.
De una gran yuca situada en el centro del parque se cayó una rama bastante grande hace casi un año, y aún sigue allí, como puede verse en la foto adjunta. Muy probablemente, la caída se deba a la falta de mantenimiento, ya que nunca la podan.
Hay otras ramas grandes de esa misma yuca que corren el riesgo de romperse y caer, lo cual es especialmente peligroso porque justo debajo hay un banco donde se sientan familias con niños. Si una de esas ramas cayera, podría ocurrir una desgracia, ya que son ramas pesadas y de tronco grueso.
Tampoco se realiza la limpieza de las hojas caídas ni de otros restos vegetales.
La zona infantil se encuentra igualmente sin mantenimiento.
Los restos de los botellones que hacen algunos jóvenes por la noche terminan siendo retirados por los propios vecinos.
La falta de vigilancia, tanto de día como de noche, es absoluta.
Sería deseable que la Consejería de Medio Ambiente se diera por aludida y empezara a cumplir con su obligación. El parque de San Antonio debería ser uno más de la ciudad y contar, como mínimo, con un jardinero asignado que se encargue del mantenimiento diario: regar, podar, plantar, retirar la maleza, recoger las hojas, etc.
Por otro lado, no estaría de más que la Policía Local contara, como ocurre en muchas ciudades de España, con un grupo de agentes encargados de la vigilancia de los parques de Ceuta, patrullando a distintas horas del día para velar por el cumplimiento de las ordenanzas municipales. Por poner solo un ejemplo, en Granada lo hacen así y da muy buenos resultados.






