El Fiscal le impuso un falta contra el orden público y tres faltas de lesiones. El acusado se conformó con esta condena.
La magistrada del juzgado de lo Penal número uno dictó ayer sentencia firme condenatoria contra un hombre al que se venía acusando de cometer un delito de atentado y al que, finalmente, sólo se le impusieron tres faltas de lesiones y una contra el orden público, recogidas en los artículos 617 y 634 del Código Penal, respectivamente. Por las tres faltas primeras se le impuso el pago de una multa de 720 euros en total, mientras que por la última la jueza le impuso al acusado la obligación de pagar una multa de 60 euros. A estas sumas económicas se les añade el pago de unas indemnizaciones de 150 euros para cada uno de los tres agentes de la Policía Local implicados por las lesiones que se les causaron.
Según el relato judicial, los hechos juzgados sucedieron la noche del día 7 de marzo de 2009 en un local de la avenida Juan Carlos I. Unos agentes de la Unidad de Intervención Rápida (UIR) acudieron a una actuación en la zona y en un local encontraron al acusado. Tras intercambiar unas palabras el hombre se abalanzó sobre uno de los agentes para intentar impedir su detención. Así se inició un forcejeo en el que tuvieron que intervenir otros dos agentes de la Policía Local. Entre los tres lograron reducir al acusado, aunque en el transcurso de la acción policial los tres miembros del Cuerpo de Seguridad Local resultaron lesionados.
El hombre reconoció los hechos que se le imputaban y, consecuentemente se conformó con la pena que le ofrecía el representante del Ministerio Fiscal, que rebajó su calificación de hechos desde un delito de atentado y una petición de dos años de prisión hasta las citadas faltas y multas económicas.
A pesar del reconocimiento de hechos, la defensa del acusado adujo que los hechos no habían tenido la gravedad suficiente como para ser considerados como un atentado contra la autoridad, aunque sí admitió la existencia de un enfrentamiento entra las partes. Finalmente, la jueza le ofreció al acusado la posibilidad de abonar la multa en 10 plazos de 105 euros cada uno.





