Nuevo Debate sobre el Estado de la Ciudad que, al igual que los anteriores, se convierte en estéril porque nadie aporta nada nuevo, ni el Gobierno ni la oposición.
Por supuesto, si alguien pretende que el ciudadano, desde su casa, sea capaz de seguir las intervenciones de un plenario que dura casi seis horas, aunque tenga tiempo libre, es que las formaciones políticas continúan muy alejadas de la realidad. Convocar el Debate del Estado de la Ciudad se ha convertido en una mala copia del Debate del Estado de la Nación. Desde luego, suficiente debate político existe ya en las demás sesiones plenarias y en el día a día, entre comunicados de prensa, ruedas, canutazos y convocatorias, para que hayan más posibilidades de no renovar el argumentario.
Una vez realizado el entorilo, también se debe reconocer que el presidente Vivas mantiene su argumentario desde hace años. La solvencia económica de la institución, pieza clave del edificio, para que a partir de ahí aparezcan las tres prioridades que ha tenido desde su llegada a la Presidencia del Ejecutivo: mantenimiento y mejora de los servicios públicos, inversión y políticas sociales. Un trabajo que, por supuesto, está ahí para quien lo quiera ver y desde luego, la oposición sigue estando miope en este sentido.
Tampoco es de recibo que algunos hayan puesto en duda la legitimidad del Gobierno que tiene ahora mismo la Ciudad Autónoma de Ceuta. Se podrán criticar las acciones, la falta de una mayor actividad política, generar más ilusión en los ciudadanos, pero lo que está clarísimo es que recibió un apoyo masivo en las urnas hace ahora unos diez meses. Con trece escaños, con una bajada de cinco asientos en la Asamblea, pero con mayoría absoluta y con una diferencia abismal con quienes le siguen, que son PSOE y Caballas con cuatro escaños cada uno.
Los partidos de la oposición deben buscar otros argumentos si de verdad desean conectar con los ciudadanos. Se encuentran alejados, porque al final, la mejor encuesta son las urnas y ahí se han estrellado una y otra vez durante los últimos quince años. Es cierto que el proyecto del Partido Popular necesita igualmente un impulso, porque, en ocasiones, hay quien se duerme en los laureles, pero ellos sí han validado su apoyo en las urnas; los demás han sido incapaces en tres lustros de acercarse ni lo más mínimo.
Hoy será la segunda jornada del Debate del Estado de la Ciudad. Se analizarán las propuestas presentadas por los partidos de la oposición y se verá si encuentran o no el apoyo por parte del Gobierno. Al final, todo quedará en agua de borrajas.





