Un total de 835 inmigrantes que viajaban en 81 embarcaciones hinchables fueron rescatados hasta última hora de la tarde de ayer por Salvamento Marítimo en el Estrecho y trasladados a Tarifa, lo que elevaba ya a más de 1.000 la cifra total si se suman los llegados el lunes en la que se ha convertido ya en una de las mayores oleadas de los últimos años.
Las cifras podrían haberse incluso incrementado en las últimas horas. En el grupo trastalado hasta la provincia de Cádiz figuraban 20 eran menores de edad y había 95 mujeres.
Los dispositivos de salvamento seguían aún activos tras avistarse a última hora de la tarde nuevas embarcaciones en el Estrecho. La mayoría de las balsas pequeñas interceptadas eran hinchables, del tipo toy, las que normalmente se utilizan en las playas y con las que los inmigrantes han conseguido en los últimos meses también acceder a las costas de Ceuta. En el dispositivo de rescate están trabajando siete embarcaciones, un helicóptero y un avión de Salvamento Marítimo, así como un avión de la Guardia Civil.
El arranque de la semana marca ya una de las mayores llegadas de inmigrantes a las costas españolas desde 2006, el año de la denominada crisis de los cayucos, ya que el lunes se rescató a 271 personas y entre el sábado y el domingo se interceptaron a casi 90 subsaharianos. La delegada del Gobierno en Andalucía, Carmen Crespo agradeció ayer la labor a los equipos de emergencias que asisten a los inmigrantes y explicó que la prioridad del Gobierno “es salvar vidas, asistir a los inmigrantes y garantizar sus derechos”. Según informó, una vez que los inmigrantes son rescatados se les examina en controles médicos establecidos por la Cruz Roja, que activan los protocolos sanitarios pertinentes.
En coincidencia con Crespo, el subdelegado del Gobierno en Cádiz, Javier de Torre, destacó en Tarifa, durante su visita al operativo encargado de atender a los inmigrantes, que “la búsqueda y el salvamento de vidas humanas en el mar es la prioridad”, además de confiar en que el trabajo agilizado en dependencias de la Guardia Civil y la Policía Nacional permita aplicar con prontitud la Ley de Extranjería para decidir el destino de los inmigrantes. “El único problema que tenemos es el del espacio y el Ayuntamiento de Tarifa nos está ayudando a resolverlo”, señaló al referirse a la recepción de los inmigrantes.
La cúpula de Interior se reúne en Madrid
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, mantendrá hoy mismo una reunión de trabajo con la cúpula de su departamento para analizar la situación de presión migratoria registrada tras las avalanchas por mar de los dos últimos días y estudiar los refuerzos para hacer frente a la misma. Según informaron ayer fuentes de Interior, el encuentro se celebrará a mediodía en la propia sede del Ministerio, hasta donde acudirán los altos mandos del departamento. Entre los asistentes, figuran el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez; el director general de la Policía, Ignacio Cosidó; y el director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa. El ministro ha estado desde el primer momento en contacto con las Delegaciones del Gobierno implicadas en la llegada de inmigrantes en los últimos días, para seguir puntualmente el desarrollo de los acontecimientos, según las mismas fuentes. De la cita se supone que saldrá alguna medida que responsa a una situación considerada anómala por el elevado número de inmigrantes desembarcados o rescatados en alta mar. También podría ponerse sobre la mesa la petición a Marruecos de más colaboración en la lucha contra el problema.






