Siempre que hay oposiciones de enseñanza en Ceuta y Melilla nos hacemos la sempiterna pregunta.
¿No sería mejor para todos, opositores y tribunales, que los tribunales de Ceuta fueran a Melilla y viceversa? Y si la administración no puede correr con los gastos fueran los opositores de Ceuta a Melilla y los de Melilla a Ceuta?
Este es un mal endémico que se repite como un mantra una y otra vez sin que el Ministerio de Educación diga una sola palabra.
Sabemos que Ceuta y Melilla están condenadas a guardar silencio; sus opiniones, reivindicaciones y sugerencias se las suelen pasar por el arco del triunfo. Somos ninguneados las más de las veces y condenados al ostracismo administrativo.
¿Hacemos una encuesta a ver qué opinan opositores y tribunales? ¿Se atreverán los directores provinciales de las dos ciudades a plantear esta cuestión a la Ministra Alegría?
Yo, que he sido opositor en Ceuta tuve la inmensa suerte de no conocer a nadie, tampoco he conocido a nadie cuando he opositado en otras Comunidades. No es dudar en absoluto de la falta de rigor de los tribunales: pongo la mano en el fuego por el buen hacer de los tribunales en lo que ya he participado 4 veces (aunque esa frase queda fatal porque la vicepresidenta del gobierno Irene montero se la ha quemado varias veces), pero el peso de tener que evaluar a compañeros con los que compartes diariamente el trabajo, la cercanía, la amistad y la camaradería o el odio africano es una tortura china o muerte a pellizcos.
Para más INRI, los tribunales de FP examinan los profesores de su Departamento añadiendo más angustia al proceso. Dentro de unos días estarán de nuevo reunidos para programar, evaluar, consensuar y tomar decisiones.
Cuando comento este asunto ,en la península se echan las manos a la cabeza: ¿ Cómo es posible que esto pase? ¿No ponen el grito en el cielo unos y otros? ¿Y nadie hace nada?
Luego vendrán las preguntas inevitables de los compañeros opositores: ¿Qué hice mal, en qué fallé, ¿Por qué esa calificación? Y los tribunales, como los Cartujos, voto de silencio, sin poder argumentar ni dar explicaciones, sin deber abrir el pico y desahogarte de esa presión invisible que devora a los que juzgamos a los cimpaopositores
¿Es posible un jurado en el que todos sus miembros conocen al que será juzgado?
En la PAU no evaluamos a nuestros alumnos, los correctores de Ceuta vamos a Granada. ¿Y por qué no lo hacemos aquí? ¿Y por qué, incluso, no lo hacemos en nuestro instituto ni con nuestros alumnos?
Son exámenes anónimos y nadie duda de la imparcialidad del docente.
Y luego pasa lo que pasa: profesores que se dan de baja para no participar en el tribunal, se matriculan en otra especialidad, matriculan a su mujer o marido, etc, etc. Y es que quien hace la ley, hace la trampa.
La frase «la mujer del César además de honrada tiene que parecerlo» se ha convertido en una expresión que enfatiza la importancia no solo de la integridad y la honorabilidad personal, sino también de la apariencia de esas cualidades ante los ojos de los demás.
Dar las gracias a todos los opositores y tribunales por el esfuerzo de soportar este desaguisado; a fin de cuentas, tanto unos como otros, vamos en el mismo Barco.
Hagamos la encuesta a ver qué opción tomamos sobre esta cuestión.
¿Los tribunales de Ceuta deberían ir a Melilla y los de Melilla a Ceuta? Votemos o botemos a la ministra Alegría.







Cuando no entiendes bien cómo funciona el juego, ya sea porque no estás involucrado o porque desconoces los detalles, es mejor guardar silencio.
Cuidado con la mano, no solo podrías quemarte, sino que podría reducirse a cenizas..