La indiferencia social mostrada ante el crimen del Sarchal sorprende. Porque aquello fue un crimen salvaje que ha dejado 4 muertes aunque nos lo disfracen de otra cosa. Ya saben, empleando los dulces términos de accidente, imprudencia, casualidad... Esas muertes han sido narradas sin que provoquen reacción social, sin que realmente importen, sin que generen debate. Es como si esta historia ocurrida en nuestra tierra no fuera con nosotros y por tanto no sea capaz de causar siquiera un rechazo, una condena, una respuesta en forma de ira.
Ver a Wafa rota de dolor rezando ante el cadáver de su único hijo duele a cualquiera. Su hijo no murió en un naufragio o intentando bordear el espigón. A su hijo lo mataron porque unos criminales le obligaron a saltar al agua con otras 8 personas más.
Esos dos pilotos que pudieron escapar sin ser detenidos han matado a 4 personas y su búsqueda debería ser marcada como prioritaria por la Guardia Civil destinando los recursos posibles para apresarlos y presentarlos ante el juez no por un delito de tráfico de inmigrantes sino como autores responsables de 4 muertes. Esa es la única lectura que cabe en esta historia.
Aquel 24 de enero el mar estaba revuelto, era imposible mantenerse a flote. Aun así, estos bárbaros obligaron a todos los ocupantes de la lancha a tirarse al agua cerca de las rocas, sabiendo que el destino más probable era la muerte.
La crónica temida se convirtió en realidad cuando fueron apareciendo cadáveres. Hasta 4, los 4 que faltaban. El silencio informativo a nivel nacional es un insulto. Las grandes cadenas no han dicho nada de lo ocurrido pero sí dan espacio a la última chorrada que alguien sube a tick-tock. El telediario prefiere informar sobre los cuernos de Shakira y no sobre las muertes provocadas por dos criminales a los que en Marruecos les dejaron salir cargados sin problemas, sin hallar veto alguno, para terminar llegando a Ceuta sin ser detenidos. En la RAN se habló de cooperación, aquí tienen un caso clarísimo de cómo Marruecos permite a sus agentes que miren hacia otro lado para que los traficantes de personas hagan negocio.
Mohamed tenía solo 20 años y era el hijo único de una madre que ni siquiera sabía que su vástago pasaría a nuestra ciudad. Wafa lo ha perdido para siempre, ayer sus lágrimas y lamentos eran los de una madre hundida, cansada, que durante días tuvo esperanzas hasta que se confirmó la peor de las informaciones.
Por Wafa y por todas esas madres que están llorando a sus hijos muertos a manos de dos cobardes hay que actuar de forma prioritaria, investigar y detener, asegurando que esa pareja pase varios años en prisión por lo que han hecho. Son criminales, no pueden tener ningún otro nombre.
La imagen a las puertas del CETI se repite, decenas de inmigrantes de entre 18…
Aprovechamos que en estos días la ciudad se encuentra en NIVEL ROJO de peligro de…
Vox Ceuta ha respondido a las recientes declaraciones del delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez…
La historia de Ayman, un marroquí de 21 años natural de Casablanca, es una más…
El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta elevará al Pleno ordinario de julio una declaración institucional con la que pretende…
Un terremoto de magnitud 3 en la escala de Richter se ha registrado este martes…