Muchas veces las evidencias pueden engañar. Hace unos días estando tomando café en un lugar del centro escuché la conversación que mantenían unos jóvenes.
Sé que es una gran indiscreción pero la verdad que no tiene desperdicio.
“¡Ay mi pobre madre! A las seis de la mañana la despertaron en su casita de Málaga. Para registrar su casa. Qué puede esconder una pobre vieja de 65 años en un chalet a las afueras de Málaga. Mientras yo aquí en Ceuta que estaba cuidando a mis sobrinos. También fui sorprendida por unos hombres que se identificaron como guardias civiles. Es que la gente no tiene educación. No saben llamar a la puerta y pedir por favor que si pueden entrar. Todos nosotros nos quedamos aterrados de los movimientos de estos hombres. Se llevaron de casa todo lo que encontraron. Dinero, ordenadores, las llaves del coche. Que por cierto todavía lo estoy pagando a través de las letras que he firmado. Que nadie se crea que esto es de nadie que es mío. El aval que tuvo que poner mi padre para que yo pudiera adquirir este carro que se me encaprichó. Nadie sabe que mis fincas han sido compradas y pagadas poco a poco. Ya que el trabajo que yo hago de vender bocadillos es muy penoso pero da dinero y eso no se preocupa nadie de investigarlo.
Todo esto estuve hablándolo con mi novio en los calabozos del puerto. Vayas días que estuve allí llorando como una Magdalena.
Me tuvieron que llevar más de una vez al hospital para que me mandaran cosas para poderme relajar y es que es muy fuerte que entren en tu casa y luego te lleven al talego sin mediar palabra. Y todo porque me gustan los caballos y de una cabaña de 10 equinos tengo ahora 50. Es una cosa normal. Las yeguas se ponen a parir y me hacen muy feliz a mí. Todos ellos los tengo en mis fincas que son de mi padre.
Yo creo que esto no se puede relacionar con ser de una organización criminal del blanqueo de capitales.
Esta gente no comprenden que saber guardar céntimo a céntimo puede uno tener cositas. La verdad que me siento destrozada y con mis vienes embargados. ¿Como voy a vivir ahora?”.
Yo sólo pongo lo que he escuchado. Ustedes pueden valorar todo y decidir si está bien o no.







¡Hombre! Lo que no esta bien es poner "vienes" con V, ¡¡digo yo!!