A consecuencia de la aparición de un virus llamado COVID-19, la Organización Mundial de la Salud en fecha once de marzo de 2020 elevaba la situación de emergencia nacional a pandemia internacional adoptándose una serie de medidas para hacer frente al enemigo al que se desconocía su procedencia y origen.
En nuestro país una operación militar, como veremos más adelante, es designada con el nombre de “Operación Balmis”, en honor al médico militar español Francisco Javier Balmis y Berenguer (1753-1819), responsable de la expedición en 1803 que llevó la vacuna de la viruela a América y Filipinas con la ayuda del cirujano José Salvany Lleopart (1777-1810), dos ayudantes cirujanos, Manuel Julián Grajales, y Antonio Gutiérrez Robredo, dos practicantes, Francisco Pastor Balmis, (sobrino de Balmis) y Rafael Lozano Pérez, tres enfermeros, Basilio Bolaño, Pedro Ortega y Antonio Pastor; junto a veintidós niños procedentes de la casa-cuna (Beneficiencia) de La Coruña acompañados de su directora Isabel Zendal Gómez (1773- ).
Durante el Estado de Alarma decretado en España mediante el Real Decreto 463/2020 el 14 de marzo, el Gobierno ordenó al Ministerio de Defensa desplegar las Fuerzas Armadas para combatir la propagación del virus. El Jefe del Estado Mayor de la Defensa asignó al Mando de Operaciones (MOPS) la responsabilidad de planear y ejecutar el despliegue de fuerzas para garantizar la seguridad ciudadana. Esta operación se llevó a cabo en coordinación con los mandos terrestre, marítimo y aéreo, junto con la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Guardia Real y la Inspección General de Sanidad de Defensa.

El trabajo se centraba en cuatro áreas:
Seguridad: Presencia en las calles y puntos críticos como instalaciones nucleares o centrales eléctricas, dando apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE,s)
Apoyo Logístico: Transporte terrestre y aéreo, de enfermos a hospitales y los cuerpos de los fallecidos a los lugares habilitados para ello a la espera de la entrega a sus familiares, así como distribución de material sanitario (vacuna, mascarillas, uniformes EPI etc.) y de comidas.
Aspecto Sanitario: Desinfección de hospitales, residencias de mayores, aeropuertos, puertos y FF.CC, centros penitenciarios, etc.
Instalación de Hospitales de Campaña: en Ifema, Alcalá de Henares, Hospital 12 de octubre de Madrid; León, Cádiz, San Fernando, Ceuta y Las Palmas además de la construcción del Hospital Isabel Zendal en la Comunidad de Madrid, que atendió a miles de enfermos de COVID.
Haciendo historia surge en el siglo XVIII una pandemia de viruela, que ocasionaría la muerte de más de 60 millones de personas en Europa y ante la posible expansión se iba a realizar la primera misión de carácter humanitario con la vacunación masiva de la población.
Cuando Edward Jenner (1749-1823) dio a conocer su descubrimiento de la vacuna para la viruela, Balmis recibió el nombramiento de director de la Real Expedición Marítima de la Vacuna que entre 1803 y 1806, daría la vuelta al mundo llevando la vacuna a América y Asia.
El treinta de noviembre de 1803 la expedición Balmis zarpaba en la corbeta María Pita, rumbo a América. Los niños viajaron al cuidado de Isabel Zendal, quien ejercía como enfermera para supervisar la cadena de inoculaciones durante el viaje. En aquel tiempo, la forma de mantener la vacuna activa era inocularla en personas sanas y trasmitirla entre individuos aplicándola de brazo en brazo, necesitando personas que no hubieran padecido la viruela ni estuvieran vacunados. Los niños eran un candidato ideal, Balmis reunió a 22 niños huérfanos. Ellos serían el receptáculo humano de la vacuna. Durante la travesía, fueron inoculando la vacuna sucesivamente en el brazo de un niño diferente cada quince días.
Al llegar a América, la expedición llevó la vacuna a Puerto Rico, Cuba y México, durante tres años. A continuación, otro grupo dirigido por el doctor Salvany, a bordo del bergantín San Luis puso rumbo a Venezuela, Colombia, Bolivia, Perú y Chile.
El grupo de Balmis, con Isabel Zendal y 26 niños mexicanos partieron hacia Filipinas, Macao y Cantón, el 7 de febrero de 1805 a bordo de la fragata Magallanes para llevar la vacuna a Asia. Consiguió vacunar a la población en solo dos años y medio, impidiendo con ello la extensión de la vacunación frenando con ello la mortalidad de la viruela.

Las figuras más destacadas en la operación, fueron:
FRANCISCO JAVIER BALMIS Y BERENGUER: Hijo y nieto de cirujanos, ingresó a los diecisiete años, como practicante en el Hospital Real Militar de Alicante, formándose durante cinco años. En 1775, sirvió como practicante militar en la Armada española. Tres años más tarde obtuvo el título de cirujano, tras aprobar el examen reglamentario ante el Tribunal de Protomedicato de Valencia.
Como cirujano militar, participó en el sitio de Gibraltar siendo destinado el ocho de abril de 1781 al regimiento de Zamora. Marchó a América permaneciendo diez años en diferentes hospitales y guarniciones de las Antillas y de México. En 1786, es nombrado cirujano mayor del Hospital de San Juan de Dios de la capital.
Durante el año 1788 deja temporalmente el ejército y viaja por el virreinato estudiando las plantas autóctonas utilizada por los indígenas. Por entonces, uno de los más famosos curanderos locales, llamado el Beato, difundió el uso de un remedio popular para las enfermedades venéreas.
Vuelve a España en 1792, con plantas de maguey y de begonia, contando con la oposición del médico Bartolomé Piñera y Siles, que atacó duramente a Balmis por los ensayos prácticos hechos para examinar y comprobar las virtudes medicinales del agave y la begonia”.
La respuesta del cirujano fue un minucioso estudio de cincuenta y tres observaciones clínicas. A pesar de las críticas, el método tuvo aceptación.
En 1795, regresaría a Nueva España con el objeto de recolectar plantas, agotadas las que ya había traído. Es nombrado cirujano honorario de cámara de Carlos IV, Bachiller en Medicina en la Universidad de Toledo (1797), cursaría tres años de estudios en el Real Estudio de Medicina y Cirugía Práctica de Madrid obteniendo el título de doctor en Medicina desconociéndose fecha y universidad.
A su regreso de América, se le reconoció con honores y varios cargos que desempeñó hasta su muerte el 12 de febrero de 1819.
JOSE SALVANY LLEOPART, Nació en Barcelona, su padre era cirujano y desde pequeño vivió la medicina.
Entró en el Real Colegio de Cirugía de Barcelona el día quince de octubre de 1791 hasta el año 1797. Su pasión fue la anatomía. Fue ayudante del catedrático de esta disciplina en el Real Colegio de Cirugía, distinguiéndose en la disección de cadáveres incorporándose mas tarde al Ejército.
Primero sirvió en el IV Batallón del Real Cuerpo de Guardias Walonas en calidad de cirujano interino. El veintitrés de junio de 1799 ocupó la plaza de cirujano del III Batallón del Regimiento de Infantería de Irlanda y seguidamente como cirujano del V Batallón de Infantería de Navarra.
En junio de 1803, José Caballero, ministro de Gracia y Justicia de Carlos IV, le nombró primer ayudante de Cirugía en el Real Sitio de Aranjuez donde conocería a Balmis y su proyecto de dirigir la Real Expedición para llevar la vacuna a Hispanoamérica.
El 30 de noviembre de 1803, junto con el resto de los expedicionarios, partió del puerto de La Coruña y no volvió a la Península nunca más.
Dedicó tiempo al estudio en una de las más prestigiosas Universidades, la Real Universidad de San Marcos de Lima. Obtuvo el titulo de doctor en Medicina. Y posteriormente se dirigió a Buenos Aires.
Murió el 21 de julio de 1810.
ISABEL ZENDAL GÓMEZ, poco se sabe de su infancia, hija de Jacobo Zendal e Ignacia Gómez. Durante la epidemia de viruela de 1786 pierde a su madre y tiene que abandonar una casa familiar con pocos recursos para ponerse a trabajar. Era rectora de la Casa de Expósitos de la ciudad de La Coruña y que tiene un hijo, que unas fuentes dicen que era natural y otras que era adoptado.

Inicialmente no se contemplaba su participación en la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, pero debido al fallecimiento de uno de los niños, que portaba la vacuna en sus brazos desde la capital al puerto coruñés, obliga a tomar esta decisión.
Una mano femenina que inculcaba confianza en los niños y ofreciera el cariño maternal que necesitaban. El catorce de octubre de 1803, es contratada por Balmis en calidad de enfermera con la misión de cuidar, acompañar, y entretener a los niños durante el viaje.
Después de todos los preparativos, la corbeta María Pita parte del puerto de La Coruña el 30 de noviembre de 1803. Su casco portaba veintidós niños, entre ellos Benito Vélez (su hijo) que fueron utilizados para transportar la vacuna brazo a brazo durante la travesía por el océano Atlántico. La rectora acompañó la Real Expedición durante toda la travesía por el Atlántico. El convoy humanitario llegó a Canarias el día 9 de diciembre de 1803 y el día 6 de enero de 1804 se inicia el paso del Atlántico. Llegan a Puerto Rico a principios del mes de marzo y a Nuevo México el día 9 de agosto de 1804, instalándose en el Hospicio de la ciudad de México.
El siete de febrero de 1805, a bordo del navío Magallanes, partía de nuevo en una expedición dirigida por Balmis con su hijo y veintiséis niños mexicanos arribando al puerto de Manila el quince de abril de ese mismo año, instalándose de nuevo en el Hospicio de Manila.
Todos los expedicionarios, menos el director, volvieron a Acapulco el día 14 de agosto de 1809. Isabel Zendal se quedó en Puebla de los Ángeles con su hijo. Del final de su vida conocemos poco, desconociéndose la fecha y el lugar de su muerte.






