Cuando llegan los momentos malos, las tragedias -porque lo sucedido estos días en Ceuta ha sido eso, una tragedia- es cuando se ve la calidad humana del personal. Desde la madrugada del domingo al lunes, se vio que las llegadas de decenas y luego cientos de personas no era normal. Mucho menos que entre esas personas hubiera tanto niño. El paso de las horas demostró que era una clara presión de Marruecos que no dudó en usar a sus propios menores y jóvenes para intentar bloquear a la ciudad. Lo consiguió.
Han sido momentos duros en los que hacía falta colaborar, calmar las aguas y no generar crispaciones. Pero al olor de las sardinas... siempre hay algún gato que resucita. Y en Ceuta les ha dado por resucitar a varios. La llegada de Pedro Sánchez y Marlaska vino a ser un mero símbolo. Cierto es que han activado todas las vías posibles para solucionar una crisis que es complicada aunque se ha hecho demasiado tarde. Pero ni siquiera atendieron a los medios de comunicación ni respondieron a las preguntas que debían. Eso se llama ‘hacerse la foto’ y despreciar a una opinión pública que quería saber, y cuyo hilo directo de conexión son los medios de comunicación. Ni habló Sánchez, ni lo hizo Marlaska, ni la delegada del Gobierno. Puede que a esta última le hayan prohibido hacerlo, lo desconozco, pero la gestión informativa de la crisis ha vuelto a ser pésima, difundiendo información tarde y además confusa y alejada de la realidad.
A hacerse las fotos han venido otros también, añadiendo el ánimo de ‘calentar a las masas’ que tan bien cunple Abascal. El aprovechado de la política llegó, pisó frontera, se largó y dijo las insensateces propias de un borrico con altavoz. El momento de gloria no se le niega a nadie, menos a un Abascal que los caza al vuelo porque es lo único que le interesa.
Ceuta ha vuelto a ser foco de muchas miserias. No solo las propias de una tragedia como la vivida estos días, sino las derivadas de quienes son capaces de aprovecharse de situaciones extremas para satisfacer su propio interés, hacerse la foto y largarse.






