Con el nuevo curso escolar, que echó ayer a andar, llegan también los nuevos retos para el director provincial, León Bendayán, anterior director del IES Clara Campoamor y que afronta su primer año académico no desde la pizarra sino desde el despacho de la Dirección Provincial del Ministerio de Educación.
Ese otro talante y enfoque de la realidad educativa de Ceuta, compleja donde las haya, es lo que espera del nuevo responsable la comunidad educativa, padres, profesores y también estudiantes. Todos han depositado sus esperanzas en que esos nuevos bríos y forma de trabajar en la administración, de la que salió también el que ha sido uno de los peores ministros en valoración ciudadana, José Ignacio Wert, sirvan para que Ceuta mejore en un aspecto fundamental como es la calidad de la enseñanza y sobre todo que ese fracaso académico que nos coloca en la cabeza de España no nos siga avergonzando.
Ayer entraban en las aulas 11.500 alumnos de Infantil y Primaria, a los que seguirán en los próximos días los de Secundaria y Bachillerato. Ha comenzado así un curso marcado, en su inicio por la normalidad, pero sobre todo por la implantación de la LOMCE, una ley educativa con nuevas asignaturas, pero también por una ratio que sigue aumentando especialmente en los colegios del centro de la ciudad y a la que hay que poner un tope porque afecta al desenvolvimiento de la actividad lectiva en las aulas. Bendayán y su equipo se enfrenta na un curso que será difícil como todos, pero cuenta de momento, con el margen que le dan los sindicatos, muy reivindicativos en el ámbito de la enseñanza, y que prefieren olvidar y desterrar casi de la memoria el curso anterior y la figura de Cecilio Gómez.





