“Puedo contar exactamente el diálogo que mantuve con los policías porque se me quedó grabado en el alma”, indica Zacarías Mohammed, quien junto a Nabil, intentó salvar a los dos fallecidos del accidente, llegando a arrojarse incluso al agua.
Pero, según aseguran ambos –la versión policial fue desestimada por dos miembros del cuerpo–, se toparon “con una reacción impropia de quien se supone tiene que velar por nuestra seguridad, de quienes estudian y se preparan para estar bien físicamente, y además, aunque no fueran policías, antes de eso deberían de ser personas con corazón”.
Cuentan Zacarías y Nabil que estaban en la cafetería ‘El Faro del Puerto’, también conocida como ‘Musa’, donde trabajan como camareros y cocineros, respectivamente, “y escuchamos un ruido muy grande y a continuación los gritos de auxilio de un pescador, por lo que de inmediato salimos corriendo y nos tiramos al agua para intentar salvar la vida de los accidentados”.
Al cabo de unos minutos en los que forcejearon bajo agua, –“aunque sin éxito porque me quedé sin fuerzas justo cuando toqué la puerta y vi cómo uno de los hombres se quedaba atrapado intentando salir desde dentro del vehículo”, asegura Nabil, – apareció el primer equipo de policías. Fue entonces, cuentan los jóvenes, cuando le pidieron a la Policía que les tiraran una linterna “para iluminar el agua pero la respuesta fue ‘no’ porque se podía fundir y que saliéramos del agua que ya vendrían los bomberos. Pero antes de que los refuerzos acudieran, Zacarías rememora el diálogo que, presuntamente, mantuvo con policías: “Me preguntó que por qué me había tirado al agua, y yo le contesté que para salvar una vida, entonces me dijeron que si me quedaba atrapado en el agua qué pasaría y yo les respondí que habría muerto orgulloso por intentar salvar una vida y eso lo hago sin cobrar nada sino porque me lo manda el corazón, pero cuando yo pensaba que quedaba ahí la cosa nos amenazaron con multarnos por tirarnos al agua”.






