Parece que algún sindicato está dispuesto a desmarcarse del acuerdo que cerró con el Gobierno autonómico en cuanto a la fórmula a emplear para la integración de los trabajadores de las extintas sociedades municipales en los organismos autonómicos. Así se lo transmitirán al presidente Vivas en una reunión que se ha convocado para el próximo martes. Desde hace unas semanas, a raíz de la aparición de los recursos presentados por dos funcionarias contra este acuerdo plenario, se ha iniciado una convulsión que en algunos momentos parece difícil entender. Aquí existe un objetivo prioritario que ha marcado el Gobierno del presidente Vivas en relación al mantenimiento de todos los puestos de trabajo estructurales. Un acuerdo al que se sumó Caballas y que con posterioridad igualmente ratificaron los tres sindicatos con representación en el Ayuntamiento. Por tanto, los sindicatos tienen una responsabilidad en este caso porque resulta difícil de entender que una central sindical se demarque de un acuerdo que, al final, lo que busca es precisamente la consolidación de varios centenares de puestos de trabajo. Y no se está haciendo por la puerta de atrás. Aquí el Gobierno ha alcanzado un amplio consenso, detrás tiene el respaldo de distintos informes técnicos y jurídicos, existen sentencias judiciales en el Supremo que avalan una solución de esta índole, se ha repetido que todos los trabajadores pasan a los organismos autónomos con la misma situación que tenían con anterioridad y que a ninguno se le quiere hacer funcionarios. Más claridad resulta imposible. Lo demás parecería querer rizar el rizo de algo que no tiene muchas vueltas.





