Más allá de las labores desarrolladas para desmantelar asentamientos, está la actuación policial para devolver la tranquilidad a las barriadas.
Hoy por hoy hay zonas en las que sus vecinos no pueden hacer una vida normal, dada la cantidad de inmigrantes que duermen en sus calles o que han ocupado incluso espacios comunes.
En el marco de estas acciones se encuadra la intervención, ayer, de la UIP en el fuerte del Príncipe, de donde sacó a varios inmigrantes que habían formado un asentamiento en su interior.
El viernes, el delegado del Gobierno, David de la Encina, prometió a los vecinos que se recogerá el grueso de quejas que tienen para detectar las zonas en donde hay acumulación de inmigrantes.
La Policía irá actuando en todos los puntos para que estas personas sean filiadas en el CATE y trasladadas a los puntos oficiales o, si lo prefieren, retornar a Marruecos.
Los vecinos se sienten inseguros y más de 70 días tras la invasión, aún no han podido hacer una vida normal. En eso se está, en que el término normalidad sea entendido como se debe y constituya una auténtica realidad alejada de las mentiras constantes que se han difundido desde la clase política.
Conforme se vayan retirando los distintos asentamientos irregulares, se procederá a intervenir en aquellos puntos de Ceuta en donde existen problemas de gravedad que están alterando la vida de los caballas como nunca se debió permitir.






