• El ceutí S.T. huyó a Marruecos nada más iniciarse la cadena de arrestos contra implicados en las quemas de propiedades a esta Unidad policial. Se le identificó tras su rescate en el mar

Uno no puede ser prófugo toda su vida. Siempre hará algo que le llevará a toparse con quienes están tras sus pasos. Y así le ha ocurrido al ceutí S.T., de 29 años, huido a Marruecos nada más saberse perseguido por la UDYCO, ya que se le había señalado como uno de los partícipes en la quema de propiedades de esta Unidad policial o de sus familiares directos. El pasado lunes, el naufragio de una embarcación que ocupaba junto a otras dos personas le llevó a tener que pedir auxilio. Y tras su rescate e identificación, saltó la alarma: estaba buscado desde el pasado junio. Su compañero de naufragio, un joven de Barbate, todavía no ha sido encontrado y está en paradero desconocido. El otro náufrago sí pudo ser localizado y auxiliado.

En la noche del martes, agentes de la UDYCO acudieron al Puerto de Santa María para proceder a su traslado a Ceuta y tras su entrega a disposición judicial, ha sido puesto en libertad con cargos bajo la obligación de firmar dos veces al mes como medida cautelar. Como él, otras cinco personas han sido ya arrestadas por su presunta implicación en una organización que perseguía romper el grupo policial a base de amedrentar a las familias de los agentes o a ellos mismos. Así se les atribuye la quema hasta en dos ocasiones de un kiosco en el Polígono de una familiar de un agente o la misma acción sobre vehículos. En el caso de S.T., se le relaciona con la quema de un coche en Zurrón propiedad de un agente. Se le atribuyen delitos de incendio y pertenencia a organización criminal, los mismos que al resto de los detenidos con anterioridad, en un operativo que terminó dando pie a otras operaciones: una por tráfico de inmigrantes en motos de agua y otra por intento de homicidio de una persona previa contratación de un sicario. Un ramillete de acciones delictivas que todavía, a fecha de hoy, se encuentran bajo secreto de sumario.

Y es que no todo ha terminado en esta fase de investigación. En la quema de propiedades vinculadas con la UDYCO queda por detener a implicados. Hay quienes están en busca y captura desde antes del verano, son señalados como presuntos inductores de toda esta trama, es decir, los auténticos cerebros, los encargados de idear este tipo de acción con tal de fragmentar a la Unidad y evitar que siguieran investigando y, por tanto, deteniendo.

En el caso de S.T., la UDYCO tenía conocimiento de su fuga a Marruecos, en donde había encontrado su evasión de la justicia y de la Policía hasta que decidió cruzar el Estrecho en una embarcación de recreo que terminó naufragando e, indirectamente, permitiendo su arresto.

Investigación. De los inductores a los ejecutores

La UDYCO no ha cerrado aún la investigación sobre estos hechos, tal es así que la Justicia continúa manteniendo un secreto de sumario a modo de protección para que puedan ejecutarse más arrestos, dentro de un organigrama delictivo en el que asoman actores bien definidos. Están los ejecutores, es decir, las personas que procedían a la quema de los vehículos o propiedades y están los inductores, los artífices de estas acciones. Y todo ello con un motivo: intentar romper el equipo que integra esta Unidad para hacer desistir a sus componentes en su lucha contra la delincuencia organizada. Queda por arrestar el considerado pieza clave de todo este entremado, el inductor de las acciones llevadas a cabo. De momento sobre el escenario judicial permanece la investigación basada en intervenciones telefónicas y en seguimientos que llevaron a la detención de los presuntos implicados en la organización. Los ataques se llevaron a cabo después de la desarticulación el pasado año de varias organizaciones dedicadas al narcotráfico y que terminaron con el decomiso de importantes cantidades de droga así como la detención de sus pasadores.