La víctima sufrió graves lesiones por las que tuvo que ser evacuada a un hospital de Cádiz

Una multa de 2.400 euros y un año de prohibición de conducir coches o motocicletas es la sentencia que ayer dictó la magistrada del Juzgado de lo Penal número 1 a M.T. por un delito de lesiones por imprudencia contra una mujer a la que atropelló con su vehículo.

Los hechos se remontan al 29 de agosto de 2015 cuando el acusado conducía por la avenida de África y, sin la diligencia mínima e indispensable requerida a un conductor, atropelló a una ciudadana que estaba cruzando la calzada a través de un paso de peatones, lo que provocó que saliera lanzada unos metros y, posteriormente, fuera atropellada de nuevo por el mismo vehículo cuando dio marcha atrás.

Como consecuencia del atropello, la víctima sufrió lesiones que requirieron tratamiento quirúrgico, consistentes en traumatismo craneoencefálico grave, fractura de la pelvis, costilla y pierna, por la que ha sido indemnizada por la compañía aseguradora del vehículo del acusado.

Según recogió en su día El Faro de Ceuta, la víctima fue atendida inicialmente por miembros de Cruz Roja que pasaban por el lugar y ya en ese momento se pudo comprobar que su estado revestía gravedad y que había perdido gran cantidad de sangre, procediéndose a su traslado urgente al Hospital Universitario.

Los médicos del clínico comprobaron las graves lesiones que presentaba por lo que se ordenó su evacuación al Hospital Puerta del Mar en Cádiz.

Agentes de la Policía Local se encargaron de controlar el incidente, procediendo a la identificación del conductor del vehículo, un joven de 35 años que en todo momento se mostró colaborador con los agentes y se interesó por el estado de la víctima.

Una vez se produjo el traslado en ambulancia de la mujer, el joven acompañó a los policías a la Jefatura Local para la toma de declaraciones y la realización de pruebas obligadas por protocolo siempre que hay un accidente como es el caso del test de alcoholemia.

El accidente, que se produjo a la altura del colegio Juan Morejón, tuvo lugar en un momento en el que había gran cantidad de personas en el lugar que se convirtieron en testigos improvisados de lo sucedido.