Se llamaba Mohamed, tenía 20 años y era de Tetuán. “Quería una vida mejor”, cuenta su familia, que este viernes se ha desplazado a Ceuta para identificarlo en las fotografías sacadas por la Guardia Civil tras encontrar su cuerpo sin vida en Fuente Caballo.
Mohamed Hachloufi (la gente lo conoce con el apellido Assoubhi) trabajaba para ayudar a su madre.
Tenía 2 hermanas y un hermano. Natural de Tetuán (Marruecos), la madrugada del jueves optó por cruzar a nado por el espigón del Tarajal. Horas después su cuerpo quedaba enganchado en una de las redes de la almadrabeta.
En su brazo llevaba cogido un flotador, uno de esos que las mareas traen a las playas de Ceuta y que se erigen en falsos salvavidas para unos jóvenes que ven en este lado del paso una oportunidad.
Son esos aros que las mareas extienden por las costas de Ceuta en noches de presión como las vividas en este mes de agosto.
De buen carácter y excelente educación, Mohamed se echó al mar con una camiseta roja y un bañador.
Junto a él otros tantos chicos de su edad hicieron lo mismo en una noche en la que se produjeron más de 200 intentos de cruce, lo que llevó a una continuada intervención de la Guardia Civil y de la Marina Real.
Los familiares de Mohamed han constatado que se trata de él, el trámite lo han llevado a cabo en la Comandancia de la Guardia Civil este mismo viernes, tal y como explicó a este periódico su familia.
Ahora su expreso deseo es conseguir el traslado del cuerpo del chico lo más pronto posible para enterrarlo en su tierra, en donde pueda ser despedido por su familia.
Este 2025 se han registrado 19 muertes de jóvenes asociadas al fenómeno de la inmigración. El Laboratorio de Criminalística de Policía Judicial hace todo lo posible por lograr la identificación de estas personas.
En el caso de Mohamed, se ha conseguido sobre todo porque el joven había fallecido solo horas antes y su identificación visual era sencilla.
Esta misma semana la Guardia Civil recogía el cuerpo sin vida de otro varón en la zona de Calamocarro. Los GEAS tuvieron que sumergirse para sacarlo del fondo del mar en donde había quedado enganchado en las rocas. Llevaba, al menos, dos meses sin vida.
El protocolo a seguir siempre que es encontrado un cadáver y recuperado por la Guardia Civil pasa por su traslado a la base del Marítimo, procediéndose a la activación de la Policía Judicial, cursando además aviso a la funeraria para llevar el cuerpo a la sala de autopsias.
Se establece su depósito en esta sala, en donde se realizará el examen oportuno para conocer las causas del fallecimiento y los datos que puedan ayudar a la identificación del cuerpo por parte de la Benemérita, que cuenta con una unidad encargada de estas labores.
Es importante para que la Guardia Civil pueda actuar que se presente denuncia por desaparición además de aportarse muestras de ADN a ser posible de la madre. Esa denuncia se puede presentar no solo en cualquier comandancia de España, sino también en los países de origen, generalmente Argelia o Marruecos.
Gracias a estas prácticas se ha logrado la identificación de personas incluso tiempo después, lo que supone un logro para que las familias sepan el final que tuvieron sus seres queridos y además las tumbas en donde fueron enterrados, ya que todo queda documentado.
Con tiempo se pueden llevar a cabo exhumaciones de cuerpos y traslados a sus países de origen si así lo quieren sus propias familias.
Hace ya algo más de 30 años desde que el Real Zaragoza tocó el cielo…
Este sábado el deporte de Ceuta vuelve a golpear con fuerza, con un calendario a…
Los trabajos previstos por la Consejería de Medio Ambiente para el dragado del foso, en…
La Agrupación Deportiva Ceuta se enfrenta al Real Zaragoza este sábado. Partido de la jornada…
La Federación Española de Triatlón (FETRI) ha concedido a la Ciudad de Ceuta la Placa…
Un total de 16 alumnos de los colegios de La Inmaculada y San Agustín ganaron…