Como un vidrio estelar cuajado de pleamares
que al lubricán relumbra como si fuera oro.
Lapislázuli azul de un principal tesoro
del joyero sin fin del África indomada.
Como una niña dulce que tendida en la playa
dejara que las olas jugaran con su talle
y enjugaran su vida con mar de caracolas
y algas verdiazules tendidas por doquier.
Amada de los dioses, querida de las elfas
que de países nórdicos acuden a tus pies.
Encrucijada azul de miríadas de pueblos
que a tus pechos vinieron en tremendo tropel.
Crisol marino de razas infinitas que hermanadas
en ti conforman tu figura, de princesa de cuento,
de hada de misterio, que en la luz de la tarde
nos muestras tu joyel.
Amada de los dioses, doncella singular de nácares
antiguos, entre golpes de olas y caballos de mar.
A ti mi canto, a ti. Perla de luz y amor.
Mi querida Ceuta: mi canto es para ti.
Pepe Gómez Künni,
Enero 2025






