Entre todos los comentarios, opiniones e ideas que se están escuchando estos días tras verificarse el cambio horario del toque de queda, me quedo con la de Mohamed Mustafa. Creo que ‘Moja’ es una de las personas más autorizadas ahora para hablar sobre lo que está pasando. Lo es porque ha sufrido el azote más duro de esta maldito bicho que le ha arrebatado a seres queridos. Lo es porque habla desde el corazón. Y eso es necesario, eso es bueno hoy en día: escuchar a quienes hablan con sentimiento, a quienes exponen ideas ofreciéndote argumentos tras sufrir -y seguir sufriendo- una pandemia que todavía algunos tildan de falsedad.
En estos tiempos preñados de intereses, en estos tiempos en los que no existen idearios políticos sino solo alianzas que en algunos casos son tan perversas que pisotean los valores que sustentaban la política, me quedo con testimonios como el de ‘Moja’, con declaraciones sensatas dichas por quien es asesor de Caballas, sí, pero antes es confindente, amigo, familiar directo de quienes fueron arrastrados por este virus maldito.
Se están haciendo muchas cosas mal en Ceuta. Otras bien, sí, pero las que se hacen mal son provocadas por ese peso de intereses que siempre dominará el devenir de esta ciudad y que se ha convertido en su cáncer. Cuando uno vive encorsetado nunca hace las cosas como debiera, cuando uno vive condicionado los resultados no son lo claros que debieran. Y en Ceuta hay demasiados gallos para tan escaso corral, gallos alimentados por un gobierno que ha dado demasiado alpiste hasta convertir en voz autorizada a quien no lo es.
En tiempos de covid se ha tenido mucho miedo a la presión, se ha tenido mucho miedo a las voces discordantes hasta el punto de caer en grandiosas equivocaciones como aquella mítica salvación de la Navidad que la pagamos con creces o esta manera de no ser claro con los umbrales que deben definirse de manera fija para acordar qué hacer, por ejemplo, con la hostelería. Un sector que parece generar sarpullidos.
De esa falta de concreción, de ese dar más vueltas que una peonza para terminar cayendo en el mismo punto, se derivan los resentimientos, las discrepancias, las quejas e incluso los rencores sociales. Siempre fallamos en lo mismo, quizá la torpeza se nutra de no saber escuchar a quienes en momentos como los de ahora nos hablan desde el corazón.
La Unión Federal de Policía (UFP) ha exigido que el trabajo "heroico y sin descanso"…
El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado la resolución del Servicio de Industria y…
Las críticas por las bolsas de comida repartidas a los militares desplegados en Ceuta durante…
La Justicia marroquí ha condenado a once personas a penas de cárcel de hasta seis…
En coches, en motos de agua, en gomas… Las mafias han montado un auténtico negocio…
La entrevista concedida por el presidente de Ceuta, Juan Vivas, en el programa 'La Hora…