El Ministerio de Interior está pensando en cambiar el término MENA por el de NNAMNA, porque dice que este último es más adecuado e igualitario al hacer referencia a los Niños, Niñas y Adolescentes. Y una que lee esto piensa si este proyecto forma parte de otro golpe de calor sufrido por el ministro en funciones Grande-Marlaska, después de que anunciara la retirada de unas concertinas que nunca se ha llevado a cabo. Pasamos de una propuesta a otra, eternamente perdidos en el aburrimiento del lenguaje “en aras de la igualdad” hacia unos Niños, Niñas y Adolescentes que no la tienen. Es todo tan absurdo, tan tonto, tan sorprendente que a una le sorprende que Interior venga a darnos lecciones de anticriminalización, de derechos y de respeto cuando la política migratoria que lleva a cabo es contraria a todo esto. La pose es demasiado absurda como para no dar pie a una opinión, a una denuncia. Es evidente que al ministro en funciones lo que le interesa es la apariencia de un término y no abordar como se debe la situación de los MENA que quieren ser NNAMNA.
Hay demasiada hipocresía, se habla sin miramiento, se buscan polémicas interesadas mientras faltan las medidas realmente efectivas para que no entendamos como normales las situaciones que se aprecian en nuestra propia ciudad. No hay que irse más lejos para comprobar que esa “igualdad” y esa medida de respeto que quiere implantar Interior cambiando unas siglas, se gana de otra forma y por otras vías.
En Ceuta se le han muerto varios de esos MENA futuros NNAMNA, en Ceuta se ocultan en los barracones y escolleras expuestos a todos, en Ceuta no quieren estar en un centro en el que hay recursos pero tampoco caben normas para tenerlos sometidos a ellas, en Ceuta los abandonan sus propias madres, en Ceuta existen picos de presión imposibles de ser asumidos... en Ceuta pasan muchas cosas como para estar pensando en si es mejor usar el término MENA o el de NNAMNA. No, ese no es el debate, primero porque no es siquiera importante ni relevante para los propios menores; segundo, porque Interior sigue etiquetando a personas, sigue cosificando a menores, sigue metiéndolos en un saco cambiando simplemente el papel de regalo, el envoltorio de una imagen que no oculta más que el fracaso en este ámbito. Los golpes de calor son complicados.







Los MENAS o como quieran que les llamen, todos saben quienes son los culpables de toda esta desgracia, no sólo los MENAS hay muchas más victimas, por muchos intereses nadie quiere o puede hacer nada.
Cada día hay más tontos en este país, la pena es que son gente con carreras universitarias y además ministros. Pa llorar y no echar ni gota.
- Vaya, un buen artículo, Carmen, claro y conciso, donde apuntas la verdad, de que la Administración no sabe que hacer con los MENAS...Y, no sabe que hacer con ellos, porque no tiene un programa serio de de educación donde estos niños y adolescentes se formen en el aprendizaje de un trabajo, que les sirva para insertarse en el mundo laboral, y no sean presa fácil de las mafias de la delincuencia....
- Hasta ahora, el único programa que conocemos cuando cumplen 18 años, e incluso antes, es comprarle un billete de tren para Madrid o Barcelona, y aplicar la pedagogía y el programa de reinserción de "Buscate la vida..." Manuel.