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Las alumnas de primer curso de Mediación Comunicativa 1 sensibilizan a sus compañeros del IES Abyla con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad
Hoy arrancan los exámenes en el IES Abyla y dado que el Día Internacional de las Personas con Discapacidad se celebra el día 3 de diciembre, un grupo de alumnas del primer curso de Mediación Comunicativa 1 ha decidido adelantar esta conmemoración. Ayer durante la tarde recorrieron las clases del instituto para sensibilizar a sus compañeros con el colectivo de personas con discapacidad. Un colectivo muchas veces invisible que sufre de estigmas. La eliminación de esos estigmas y prejuicios fue el motivo que impulsó a estas jóvenes a emprender una campaña con el objetivo de que los estudiantes del Abyla expresaran esos momentos en los que se sienten discapacitados, porque no es necesario sufrir una discapacidad psíquica o física para sentirse así. Los alumnos respondieron al reto y dejaron su mensaje en el árbol ubicado en el hall del centro educativo.
“Me siento discapacitada en todo momento, ya que soy una persona muy insegura”, “Me siento discapacitada por no poder pasar tiempo con mis hijos porque trabajo por el día y estudio por la tarde”, “Me siendo discapacitada cuando bailo porque me siento como un pato”, “Me siento discapacitada a la hora de cocinar porque no sé”... fueron algunos de los mensajes que los alumnos del IES Abyla dejaron en el árbol y a cambio recibieron una piruleta con forma de corazón, pues como reza el lema de la campaña de sensibilización de estas alumnas, “no hay mayor discapacidad que no tener corazón”.
‘Comandadas’ por su profesora Ángela, estas diez alumnas han estudiado y analizado los estigmas, prejuicios y barreras que se encuentran las personas con discapacidad. Y es que sólo a través de la sensibilización y empatía con este colectivo se puede explicar al prójimo cómo se sienten estas personas, en general incomprendidas en una sociedad que las invisibiliza. “Hemos tratado de explicar que un día puedes estar bien y al día siguiente la vida te puede cambiar”, explica una de las alumnas a El Faro. Es por ello que han tratado de hacer llegar a sus compañeros el mensaje, que lo interioricen y expresen en un mensaje cómo en algún aspecto de su vida diaria se pueden llegar a sentir discapacitados, que, de hecho, ocurre aunque no se tenga una discapacidad física o psíquica.






