José Antonio Asián manifestó en este diario, cuando se concretó su renovación por la AD Ceuta FC, que le encantaría seguir contando con Jorge Ávalos como responsable de la preparación física. Pero el ceutí no forma parte del equipo ceutí, pese a su gran sintonía con el técnico coriano.
De su salida del equipo blanco, explica que “a mí me hubiese encantado seguir, creo que el trabajo con el míster y los jugadores fue increíble, pero no he tenido la oportunidad de continuar porque no me han llamado ni Pepe Gil ni José Antonio Muñoz; es cierto que si me hubieran llamado, tendríamos que habernos sentado para renegociar las condiciones económicas que eran irrisorias”.
El preparador físico caballa señala que “con Asián tenía un contacto muy fluido, y me consta que él quiería que yo siguiera. El año pasado nos coordinamos muy bien en el trabajo, aunque yo sabía que a nivel futbolístico podía aportar muy poco. Creo que aporté en mi parcela mi granito de arena a una temporada muy buena. Me quedo con un muy buen amigo, un gran entrenador de fútbol con el que he aprendido mucho”.
La AD Ceuta FC afrontó la temporada con una plantilla muy corta en efectivos, por lo que los jugadores apenas tuvieron descanso durante el Campeonato. “Estoy contento con el trabajo al haber aguantado con una plantilla tan corta una temporada tan larga. El secreto de que no hubiera lesiones por sobrecargas estuvo en descontextualizar al cien por cien las cualidades de cada jugador. Había que exigirles lo justo para que llegaran al máximo, pero sin sufrir lesiones musculares. En el equipo había unas piezas claves a las que había que mimar como si fuesen nuestros hijos”.
Buen rollo en el vestuario
Ávalos cree que la clave de la temporada pasada radicó en “el aislamiento total de los jugadores y el cuerpo técnico. La plantilla, Asián, Mauco y yo íbamos todos a una sin permitir que todo lo demás nos afectara, nos pasase factura”.
El ceutí admite que está desencantado porque no se ha valorado su labor. “Está feo que yo lo diga, pero me marcho con la sensación de que he estado infravalorado tanto por Pepe Gil como por José Antonio Muñoz. Por todo lo demás, me marcho muy contento. Me involucré mucho con el equipo, me daba igual el tema económico e hice cosas que superan los límites de un preparador físico, y quizás fue un fallo mío. Yo soy una persona muy temperamental, que pongo el corazón en todo lo que hago. La parte negativa, me llevo un desengaño con estas dos personas, una sensación agridulce. Pero a los jugadores y a Asián les deseo lo mejor para la próxima temporada, ojalá puedan volver a disfrutar de la experiencia de un play off de ascenso”, concluye.






