Nadia es la mujer protagonista de la ocupación que tuvo lugar la semana pasada en una vivienda del Morro, y que fue denunciada por una de las personas perjudicadas.
Tras pensárselo, ha decidido contar su versión.
Tras ser denunciada, fue llamada a declarar en comisaría, donde aseguró que ellos no han robado nada. Según esa versión, la vivienda “se encontraba totalmente vacía, a excepción de un mueble en la habitación adyacente a la cocina, así como un pequeño televisor”. Según aseguró Nadia, “mi suegra me echó de su casa, en Melilla. Mi marido se ha quedado ahí buscando trabajo, yo me he venido a Ceuta”. “Yo sé que está mal, y me da vergüenza, pero no podía dejar a mi hija sin techo. Fui a casa de mi hermano pero me tuve que ir porque me llevo mal con su mujer. Era Semana Santa, llovía, y vi a los yonkis que había aquí. Les lloré, les expliqué mi situación, y me dejaron entrar y se fueron”, asegura. Dice que lo que hay en casa es ayuda de los vecinos. “Hace un año tenía trabajo fijo de cajera. Pero la vida me ha cambiado”, cuenta. Cuenta que le gustaría trabajar, pero que ahora lo primero es su hija de cinco meses. Especialmente recuperar de algún modo la eletricidad y el agua que le han cortado. “Les entiendo, y si me hiciera alguien lo que yo he hecho, tampoco me parecería bien. Pero esto es mejor que la calle para mi hija”, dice Nadia.






