MDyC niega en un comunicado público su apoyo a la instalación de concertinas en la frontera de Ceuta y las compra con “instrumentos de tortura”.
Menciona que “sin embargo, parece que a nuestro Desgobierno eso no le importa nada, y creyendo quizás estar capacitado para hacer frente a una situación tan importante y delicada como es la política migratoria, ha tenido la “brillante” idea de apoyar y defender el uso de las terribles concertinas, como si ya no hubiésemos tenido suficiente los ciudadanos con convivir con este tipo de políticas del Partido Popular que resultan tan bárbaras y vergonzosas en si mismas como las opiniones que las apoyan. Pues bien, lo único de lo que ha demostrado ser capaz el Desgobierno de nuestra ciudad, es de incumplir el principio de legalidad y los derechos humanos, y relegar a un segundo plano la vida y la dignidad de las personas con el único objeto de llamar la atención en los medios de comunicación”. Desde el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía, consideran que a la hora de tomar cualquier decisión, acuerdo o medida en relación con nuestras fronteras, ante todo, debe hacerse desde el máximo respeto a la vida y a los derechos humanos, y cualquier medida que se tome al respecto debe ser responsable. “La instalación de unas amenazantes cuchillas afiladas colocadas en unas vallas, en un lugar por donde intentan saltar las personas migrantes para acceder a nuestro país, no puede justificarse de ningún modo. Al contrario que nuestro Desgobierno Local, desde el MDyC, estamos seguros de que el uso de concertinas en las vallas, no tienen ningún efecto disuasorio frente a la inmigración, ya que las personas migrantes que llegan hasta la frontera, aunque se encuentren con unas concertinas, está claro que no darán marcha atrás en su intento por superarlas, aunque saben perfectamente que intentándolo arriesgan su vida y su integridad física; pero lo cierto es que llevan arriesgando su vida y su integridad desde que decidieron iniciar su proyecto migratorio. Un largo y duro viaje que tardan en realizar a menudo meses desde que salen de sus países de origen”. Asimismo, consideran que el uso de concertinas en las vallas es contrario a las leyes y vulnera los derechos humanos, puesto que ya se ha demostrado que las graves y horribles heridas que los cortes que provocan esas cuchillas en los cuerpos de las personas que se enfrentan a ellas, “dan lugar a situaciones totalmente degradantes, inhumanas y de una gravedad extrema, provocando infecciones y llegando incluso a producir la muerte”. Desde el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía, “nunca apoyaremos que en nuestra ciudad se utilicen instrumentos de tortura, que lo único para lo que han demostrado servir, es para recrudecer aún más la situación de esas personas que dejando atrás toda una vida, se ven obligadas a enfrentarse a durísimos obstáculos durante su largo periplo hasta llegar a nuestras fronteras”. y que ya bastante tienen con ello”.






