El protagonismo que la Virgen de África tiene en las fiestas patronales se ha visto incrementado este año. Esta vez la imagen ha congregado con su presencia a más personas que en ediciones anteriores.
Así lo pudimos constatar durante la Ofrenda Floral. Tuvimos ocasión de comprobarlo también al día siguiente al observar la cifra de personas que participó en la Procesión. Y volvimos a verlo ayer, durante el Besamanos que llevó a que a lo largo del día su Santuario recibiera un constante goteo de fieles que deseaban estar cerca de la Patrona, mirarle a los ojos y expresarle sus plegarias durante unos segundo de recogimiento. A diferencia de lo que se produce en otros acontecimientos religiosos, en nuestra ciudad la pasión, la fe y el fervor han primado sobre las escenas o comportamientos folclóricos. Aquí la sinceridad en el sentimiento de los fieles se ha impuesto sobre el costumbrismo y el espectáculo. Quien pretenda encontrar una explicación a esta mayor capacidad religiosa de congregación de la Patrona de Ceuta, debe empezar por analizar la labor silenciosa y constante de la Junta de Gobierno de la Hermandad de Nuestra Señora de África y el trabajo altruista y desinteresado de todos sus hermanos. El amplio programa de actividades a lo largo de todo el año y la labor que realizan con los estudiantes que desean acercarse a la imagen están dando sus frutos, como hemos visto en estas fiestas patronales. Unos frutos, que como señaló ayer el presidente Vivas, no son producto de la casualidad, sino de una labor y un esfuerzo que han conseguido acercar más la Virgen de África a los fieles y que la imagen sea aún más Patrona de nuestra ciudad.





