Los sindicatos educativos de Marruecos han decidido no dar tregua y tras una primera jornada de tres días de huelgas han anunciado que las medidas de protesta continuarán, afectado así la continuidad del año escolar.
“El año escolar podría convertirse en un año en blanco”. Esta es la advertencia que han hecho los sindicalistas sobre lo que pudiera ocurrir si no atienden a sus demandas.
En este sentido, el coordinador nacional del sector de la educación ha anunciado en un comunicado "la realización de una huelga general nacional los días martes y miércoles 7 y 8 de noviembre de 2023”.
Adicionalmente, piensan llevar a cabo una gran marcha central desde el Parlamento hacia el Ministerio de Educación, en Rabat, el martes 7 de noviembre, en una jornada que dará comienzo a las 11:00 horas. A lo que suman “la continuación de las interrupciones laborales durante el período de descanso el resto de la semana".
El portavoz del sector educativo se ha referido al éxito de la huelga nacional, así como de las protestas regionales que se han llevado a cabo, pero dejando clara la necesidad de continuar con la segunda parte “del programa nacional de protesta”.
Abdellah Ghamimat, secretario nacional de la Unión Nacional de Educación y coordinador nacional del sector de la educación ha declaró que "las huelgas pasadas fueron muy exitosas, con una tasa de participación superior al 90 por ciento, y la batalla continúa para declarar el rechazo al sistema básico". Datos que contrastan con lo expresado por el ministro de Educación, quien aseguró una tasa de huelga del 30 por ciento.
Ghamimat ha explicado que la decisión que tomaron responde a “la continua reticencia del ministro para resolver los problemas y sentarse con el movimiento sindical”.
Ha insistido en que se trata de “una batalla legítima en el ámbito de la educación que está ocurriendo en varios países más allá de la magnitud de las huelgas que estamos llevando a cabo”.
La continuación de las protestas durante los períodos de descanso y durante los días laborales restantes; boicotear todas las formaciones y retirarse de los consejos institucionales; clubes y grupos de WhatsApp de las instituciones, llevar cintas negras durante todos los días laborales; el boicot de todas las tareas de guardia general y las adicionales en las decisiones ministeriales que están fuera de la competencia de los funcionarios de apoyo, así como de los torneos escolares para los profesores de educación física. Estas son algunas de las medidas aplicadas.
Las manifestaciones en Castillejos
Los profesores de la Dirección Provincial del Ministerio de Educación en Castillejos también se han unido a las protestas. El grupo ha manifestado frente a este sede su rechazo “a las disposiciones del nuevo estatuto básico de los empleados del ministerio”, que consideran "injustas" hacia ellos por no cumplir con las expectativas mínimas del personal docente.
Han exigido la apertura de un diálogo serio con diversos representantes de los profesores “para encontrar una base de consenso que satisfaga la mayoría de las demandas que los profesores han estado esperando durante mucho tiempo”.
Los profesores de Castillejos participaron igualmente en los tres días consecutivos de huelga, que incluyeron protestas dentro de las instituciones educativas y frente a las sedes de la direcciones provinciales del Ministerio de Educación.
La posición de los padres y representantes
Mientras esto ocurre, la Asociación Marroquí de Padres y Madres de Estudiantes aboga por el cese de la tensión en el sector de la educación y la apertura al diálogo.
Los portavoces el grupo han condenado lo que consideran un "desperdicio educativo y la pérdida de tiempo de aprendizaje debido a la serie de huelgas y protestas” y han hecho un llamamiento para que exista una intervención inmediata que permita resolver la crisis “y lograr la equidad educativa entre los sectores público y privado”.
A través de un comunicado, la asociación ha instado a acelerar la apertura de canales de diálogo con los representantes de los profesores “para superar esta tensión y abordar con responsabilidad los daños que podrían afectar a nuestros estudiantes mientras están fuera de las aulas”.
Después de mostrar solidaridad con los profesores y exigir que se les restaure su dignidad dentro de la sociedad, la asociación ha pedido al Ministerio de Educación que aborde esta crisis de manera seria para evitar el fantasma de un año en blanco para los estudiantes,. El comunicado también afirmó la disposición de la asociación para colaborar con todas las entidades comunitarias en esta dirección.
Algunas asociaciones de padres han amenazado con realizar protestas frente a las direcciones regionales de educación para alertar sobre la gravedad de esta situación inaceptable y para pedir una pronta apertura de canales de diálogo con los representantes del cuerpo docente, quienes han estado protestando durante semanas.






