Más de cien españoles están cumpliendo pena de prisión en cárceles marroquíes. La mayoría en Tetuán y Tánger (47 en la primera y 34 en la segunda), mientras que el resto lo hace en Rabat (20) y Nador (5).
En tantos porcentuales, de los 1.812 españoles que cumplen penas de prisión fuera del país, los que lo hacen en Marruecos suponen el 6%.
Su situación es especialmente peculiar. Carecen de la asistencia debida y a pesar de las constantes denuncias efectuadas a través de entidades como ‘La gran familia’, no consiguen que sus voces se escuchen con la fuerza suficiente. Entre ese grueso de presos, hay muchos que son ceutíes y que en ya demasiadas ocasiones han sido dados como marroquíes al ser detenidos, con lo cual, hasta que no se ha aclarado su nacionalidad, no han estado percibiendo la atención consular.
A través del blog que sobre el estado de las prisiones marroquíes ha hecho ‘La gran familia’, se difunden quejas de los encarcelados, se habla de su situación y se plasma las peticiones dirigidas a las autoridades para que intercedan por aquellos que, enfermos, no reciben la asistencia debida.
De hecho se han publicado historias de injusticias, que versaban sobre presos españoles que ya habían cumplido condena o habían sido agraciados con el indulto pero que no se vieron atendidos. O de aquellos que han llegado a iniciar huelgas de hambre para protestar por las condiciones en que se veían obligados a estar, en celdas hacinados y sin recibir la atención consular en tiempo y forma o viendo coartadas sus necesidades básicas.
‘La Gran Familia’ denuncia todos los casos que hay detrás de estas cifras.






