La policía marroquí detuvo ayer a 44 subsaharianos a bordo de varias pateras cuando trataban de embarcar hacia España, informó ayer el Observatorio del norte de derechos humanos. Las detenciones se produjeron en la zona conocida como Uad al Maleh, situada entre las localidades turísticas de Cabo Negro y Martil, al sur de Ceuta.
Entre los apresados, que proceden de once países distintos del África subsahariana, hay catorce niños, aunque la Policía aún no ha hecho oficialmente público su arresto. La última interceptación de emigrantes ilegales tuvo lugar el pasado martes, cuando la Policía detuvo a 137 que se disponían a embarcar hacia las costas españolas en doce pateras.
La noticia se publicó justo el día en que estaba en Marruecos el rey Felipe VI, que departió con sus interlocutores marroquíes sobre la calidad de las relaciones bilaterales y la buena cooperación.





