No hay una sola zona de los montes de Ceuta que se libre de los vertidos de escombros. Da verdadera pena ver el estado que se encuentran nuestros montes. Ahora en invierno el escombro se camufla un poco entre las hierbas y no parece tan lamentable la imagen, pero con la llegada del verano, una vez que la hierba se seca, queda todo al descubierto y da pena observar el destrozo que se hace a las zonas verdes.
Está claro que los principales responsables de que las vaguadas y montes se encuentren lleno de porquería y escombros son los que tiran esos residuos. Dicho esto, en mi opinión, también tienen gran responsabilidad los dirigentes de Medio Ambiente ya que hacen una mala política. Me explico: es un grave error cobrar unas tasas para poder depositar el escombro en el lugar que el Ayuntamiento tiene habilitado para tal fin. Dicho lugar, donde se deposita el escombro, está gestionado por una empresa privada. Las tasas la llevan cobrando de un tiempo acá. Casualidades de la vida, desde que se empiezan a cobrar aumenta el escombro por todas las zonas de la ciudad.
Todos conocemos perfectamente las peculiaridades que rodean a Ceuta. Es sabido que hay gran cantidad de trabajadores del vecino país que se dedican al tema de la construcción y que ellos mismo son los que se encargan de retirar el escombro de las obras que efectúan en viviendas y locales. ¿Donde va a parar gran parte de ese escombro? Ya se lo pueden imaginar. Con esto no quiero decir que los que aquí vivimos seamos santos y no tengamos ninguna responsabilidad de cómo se encuentran los montes.
Estepona ni por asomo tiene el mismo número de trabajadores ilegales dedicados a la construcción que pueda tener Ceuta. Aún así, el Ayuntamiento no cobra tasas por depositar el escombro en el lugar que tiene habilitado para ello, a no ser que su peso supere los 500 kilos. Si en Estepona no cobran, ¿cómo es posible que aquí se cobre? Algo no cuadra en todo este asunto. ¿No sería más fácil no cobrar las dichosas tasas? ¿Qué es más rentable económicamente cobrar las tasas o tener que gastarse miles de euros en retirar el escombro de los acantilados, monte, barriadas…? ¿Qué es mejor para el Medio Ambiente y la imagen que damos de Ceuta, cobrar las tasas y que esté todo hecho una porquería? ¿Quién se beneficia de que se cobre? Voy a responder a esta última pregunta, las demás quedan en el aire. La respuesta es clara: Ni el medio ambiente sale beneficiado ni la imagen que estamos dando de Ceuta, así que serán otros los beneficiados.
Esta historia de los escombros va a dar trabajo a más de 200 jóvenes. A veces, como dice el refrán: “No hay mal que por bien no venga”, aunque en este caso el mal sea cargarse el medio ambiente y el bien dar trabajo a jóvenes parados para que lo limpien. El paro en Ceuta es bastante elevado y algunas familias tendrán un respiro en sus casas. Aunque este respiro de aire fresco solo será por seis meses, que es lo durará el contrato que le harán a estos jóvenes.
Hasta el momento las distintas administraciones se habían encargado de coordinar a los trabajadores de colaboración social y de los planes de empleo. Ahora será una empresa privada la que se encargue de llevar la coordinación y gestión de la limpieza de los montes. No se entiende el motivo por el que la administración optará por darle esta gestión a una empresa privada cuando sería mucho más rentable llevarlo directamente, como se ha venido haciendo hasta ahora con los planes de empleo y colaboración social.
De momento ya se han presentado unas cuantas empresas al concurso que ha abierto la Administración. Seguro que este negocio es muy rentable, de no ser así, no se hubiesen presentado empresas tan importantes. También se presentan otras empresas no tan importantes, pero que se están haciendo importantes a base de llevarse contratos importantes. Ya me entienden. Al final, poco a poco, terminaran mandando en Ceuta los empresarios que más o menos todos sabemos. Si es que no mandan ya.
Cambiando de tema, la zona de Residencial Valdeaguas y San Antonio sigue sin contenedores para depositar el cartón y el vidrio para su posterior reciclaje.





