Dice que Sidi Embarek identifica a Liazid como funcionario marroquí cuando afirma que no hay resolución de su dimisión desde Rabat. El Consejo Religioso Luna Blanca dice que la Comunidad de la Mezquita de Sidi Embarek identifica al imam Ahmed Liazid como funcionario marroquí cuando afirma que no hay resolución de su dimisión desde el Ministerio de Asuntos Religiosos en Rabat.
Mustafa Abdelkader, vicepresidente del Consejo Religioso Luna Blanca, explicó ayer que en ningún momento duda de que las mezquitas de Ceuta formen parte del patrimonio de la “ciudad, los ceutíes en general y los musulmanes en particular”. Formula estas declaraciones a raíz de las palabras de Mohamed Chaib, asesor de Presidencia en la Ciudad Autónoma, en calidad de ciudadano y musulmán, a propósito del conflicto en el seno de la mezquita de Sidi Embarek que emborrona la imagen de esta comunidad religiosa.
Como portavoz, Abdelkader recordó que la asociación a la que representa, junto a otras siete, “en su día firmó en su nombre el convenio con la Consejería de Educación, Cultura y Mujer para la conservación del patrimonio”. Un convenio que, como indicó Chaib el pasado fin de semana, a partir de ahora corresponderá a la Unión de Comunidades Islámicas de Ceuta, UCIDCE, y por el cual se destina una partida anual a un templo para su rehabilitación.
El dilema en Sidi Embarek, planteado en la última semana de febrero, se encuentra en la “figura del imam y los fieles”, puntualizó Abdelkader, quien insiste en que la jamaa o comunidad de fieles rechaza el regreso de Ahmed Liazid como imam de los viernes. El vicepresidente de Luna Blanca insiste en que son los propios asiduos a este centro de oración quienes solicitan a otra persona. Un religioso que estaría designado por la Delegación de Asuntos Religiosos de Rincón, Marruecos, como defiende el Consejo Rector de Sidi Embarek en función del procedimiento que, sostienen, es el tradicional.
Este representante del Consejo Religioso Luna Blanca reconoce que mantuvo con Chaib una conversación sobre la instalación de urnas a la puerta del templo para elegir democráticamente al religioso que desempeñe esta función de manera permanente. Sin embargo, “fue él quien dijo que me llamaría y no yo”, señaló Abdelkader, quien entiende que su asociación no hace política para otros países.
En cuanto a las declaraciones de la Comunidad de la Mezquita de Sidi Embarek sobre la retirada de Liazid como imam del templo, Abdelkader sostiene que la asociación que defiende su continuidad al frente del rezo del viernes, “reconoce a Liazid como funcionario marroquí porque dice que no hay resolución del Ministerio de Asuntos Religiosos en Rabat”, Marruecos.