Los residentes de la avenida Cañonero Dato temen que puedan ser objeto de las quemas que frecuentan la ciudad
Para algunos, Ceuta no es más que un puerto para la chatarra. Así se desprendería de los coches abandonados que hay en los alrededores del muelle, a los que este periódico retrató en varias instantáneas que ilustran la página. Varios son los automóviles estacionados en la avenida Cañonero Dato sin dueño, todos próximos a una de las fachada del concesionario Citröen y en sus aledaños.
Vecinos de la zona aseguran que la Operación Paso del Estrecho provoca anualmente un repunte de coches abandonados, como si ciertos usuarios “dejaran aquello que no les sirve” en las calles de Ceuta. Una especie de puerto chatarra. Para los residentes de la barriada, los coches abandonados son una molestia y un peligro. La molestia está justificada por la endémica “falta de aparcamiento en la ciudad”. El peligro proviene del discurso oficial. Si los vehículos quemados en Ceuta, sostiene la Policía y la Delegación de Gobierno, son coches abandonados, “estos pueden ser los próximos que quemen”.
Los vecinos de Cañonero Dato temen la propagación del fuego. Si queman un coche abandonado “o que se prenda fuego a uno equivocado”, estima un residente. Sean vehículos abandonados por usuarios del puerto, sean coches robados, sean fuentes de piezas de recambio (al peso y a la carta), o sea todo lo anterior a la vez, los vecinos de los alrededores del puerto desean que los regidores se ocupen de la recogida de coches abandonados en la ciudad.
Suelen ser casos habituales en las barriadas del campo exterior. Antes de las elecciones locales del 22-M hubo retirada general. Pero de unos meses a esta parte se aprecia un incremento de coches sin dueño, los objetivos de las llamas, según argumentan desde la Delegación del Gobierno. Este particular no hace sino generar alarma entre los vecinos de Sidi Embarek, el Morro, Príncipe o el mismo Puerto.
Con unos 250 coches quemados en 2010 y prácticamente una salida diaria por parte de los Bomberos en el presente 2011, los vecinos opinan que esta batalla está completamente perdida por los regidores. “No saben qué hacer”, indica este vecino próximo a la cafetería Portuario. “No sabemos qué hace la Policía Local, el Parque Móvil o Amgevicesa”. Además, está la ampliación del depósito de Benzú.
Las autoridades portuarias tienen también algo que decir en la cuestión. Como propietarios de los suelos, les corresponde la gestión y el control de las fincas. “Nos da igual quiénes sean los responsables concretos”, exclama este vecino que prefiere omitir su identidad. “Lo que queremos es que se sigan los protocolos establecidos. Y que no se queme el barrio por culpa del fuego a los coches”.







